miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Qué gastos acarrea tener un coche?

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA / 24 de octubre de 2012
http://www.consumer.es/web/es/motor/compra_coche/2012/10/24/213877.php

Un coche supone una inversión que supera de media los 2.000 euros al año, entre gastos de compra, mantenimiento, consumo, seguro e impuestos. Y de esta cantidad que aparece en un estudio del Instituto para el Ahorro y la Diversificación Energética (IDAE) del Ministerio de Industria, solo el combustible ya se lleva 1.200 euros. Por su parte, la empresa FleetData, especializada en estudios de mercado, ha hecho público un informe sobre el coste de utilización de un coche en España, que se sitúa en 23,70 euros por cada 100 kilómetros recorridos, es decir, 0,23 euros por kilómetro. Todas estas cifras ponen de relieve el importante desembolso que implica tener un vehículo particular. En el presente artículo, se detallan las principales partidas de gasto de un automóvil y las posibles medidas que se pueden tomar para reducir su coste.

1. El coche, ¿nuevo o de segunda mano?
El primer gasto que se plantea es la adquisición del vehículo. Cabe distinguir entre los gastos para un coche nuevo y los que suponen la compra de un vehículo usado.

  • Nuevo Cuando se compra un coche nuevo, el concesionario suele incluir en el precio final, además del coste del propio vehículo:
    • Costes de transporte del coche. Entre 150 y 400 euros dependiendo del modelo y el concesionario.
    • Impuesto de matriculación. El precio se fija en función de las emisiones de CO2. Existen cuatro tramos: menos de 120 gramos por kilómetro no pagan impuesto; de 121 a 159 pagan el 4,75%; de 160 a 199, el 9,75%; y más de 200 gramos, el 14,75%.
    • Costes de matriculación. Incluye el pago en Tráfico de la licencia para el coche, las placas de la matrícula y los gastos de gestoría.
    • Impuesto de circulación. El concesionario puede tramitarlo o no. Depende de cada ayuntamiento, por lo que la cantidad que se debe pagar por este concepto varía mucho de una ciudad a otra.
  • Segunda mano El precio medio actual de los coches de segunda mano en España se sitúa en torno a los 12.500 euros, según refleja el Observador europeo de precios, si bien, el 60% de las operaciones que se efectúan entre particulares tiene como protagonista a un automóvil cuyo importe no supera los 3.000 euros. El coste varía en función del tipo de coche, modelo, motor, años, kilómetros y estado en el que se encuentra. Conviene ir a Tráfico y pedir un informe de la matrícula, para verificar que el vendedor está al corriente de los pagos de impuesto de circulación, la ITV (en el caso de que el vehículo tenga más de cuatro años), modificaciones y las facturas de revisiones y reparaciones, además de consultar en la DGT, en el Registro de vehículos, que el turismo no tiene multas, embargos o taras. A ello hay que añadir:
    • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Su importe es el 4% del valor venal, del valor asignado por Tráfico para ese modelo. Además, hay que pagar las tasas, alrededor de 50 euros, por el cambio de nombre del vehículo, transmisión de vehículos.
    • Impuesto de circulación.
    • Posibles reparaciones.
Una manera de reducir gastos al adquirir un vehículo pasa por realizar todas estas gestiones de forma personal. El coste de los trámites podrá disminuirse en función del concesionario o la comunidad o ciudad en la que se resida.

2. El seguro
El seguro es obligatorio y su precio varía mucho según la compañía, la edad del conductor, los años de carné que disponga, seguros previos y el modelo, cilindrada y emisiones del vehículo. La cuota también se reduce si se guarda el coche en un garaje, se dispone de mecanismos antirrobo y el kilometraje es bajo. Según el Índice de Precios del Seguro (IPS), una comparativa mensual llevada a cabo por Direct Seguros y la consultora Cronos, el precio medio de los seguros en España en el mes de agosto se situó en: terceros básico, 378 euros; terceros ampliado, 426 euros; todo riesgo sin franquicia, 586 euros; y todo riesgo con franquicia, 1.053 euros.

Cabe recordar que si el coche tiene más de 25 años, puede inscribirse como vehículo histórico, con lo que se obtienen bonificaciones o descuentos en el seguro.

Es imprescindible llevar a cabo una comparación de las diferentes ofertas de las aseguradoras, con el fin de encontrar el mejor precio posible. A través de Internet es fácil, rápido y eficiente.

3. Los impuestos
Suponen un gasto obligatorio y varían en función del modelo y la ciudad. Incluyen:
  • Impuesto de circulación (IVTM): el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica es un gravamen que se abona cada año al Ayuntamiento correspondiente que se indique en el permiso de matriculación del coche en el momento de matricular.
  • Impuesto de matriculación: de obligado pago al comprar o adquirir un coche, ya sea nuevo o usado, como resultado de su primera matriculación en nuestro país. Corre a cargo de las comunidades autónomas y se calcula atendiendo al volumen de emisiones de CO2 del vehículo. Hay exenciones y bonificaciones en la aplicación de dicho impuesto que, en determinados supuestos, pueden suponer un importante ahorro.
4. El combustible
Es una de las partidas de gasto más importantes. El desembolso en carburante de un vehículo a medio plazo (con un rodaje de unos 90.000 kilómetros o bien con tres o más años de antigüedad) ronda los 5.300 euros, es decir, el 64% del coste total de mantenimiento para ese kilometraje, que ascendería a unos 8.300 euros, según el estudio 'El coste de mantener un vehículo', elaborado por Audatex España.

Si se pretende reducir lo máximo posible este gasto, conviene llevar a cabo una serie de rutinas al volante. IDAE asegura que realizar una conducción más eficiente puede suponer un ahorro doble: por un lado, se obtendrá una rebaja del consumo de carburante de hasta el 20% y, además, se logrará un ahorro en costes de mantenimiento del vehículo, como en el sistema de frenado, ruedas, embrague, caja de cambios y motor. Otra opción es la de compartir coche y, por ende, el consumo de la gasolina.

5. El estacionamiento
En esta partida pueden incluirse los gastos por una plaza de garaje, parkings o estacionamiento en zonas gravadas por el ayuntamiento (zona azul).

6. El mantenimiento, las reparaciones y las revisiones
Según el estudio de Audatex España, el mantenimiento del coche, que incluye tanto la reparación de posibles averías mecánicas como el cambio de piezas debido al desgaste del propio vehículo, comporta de media unos 1.825 euros de inversión, cerca del 22% del gasto acumulado en tres años.
  • El desembolso correspondiente a los mantenimientos preventivos recomendados por el fabricante se sitúa en torno a los 785 euros (el 9,4% del gasto total).
  • Los gastos relativos al desgaste y sustitución de los neumáticos rondan los 420 euros de media (el 5,1%).
  • Revisiones. Las visitas al taller para una puesta a punto de cara a unas vacaciones o un viaje largo suponen un pago medio de más de 200 euros, solo por la revisión.
Asimismo, cabe reflejar que hay una gran diferencia en los costes de mantenimiento entre los diferentes segmentos y modelos de turismos, debido sobre todo al mayor consumo de combustible a medida que aumenta el tamaño, el peso y la potencia del vehículo.
La mejor forma de ahorro es la de comparar cuanto se pueda, ya sea entre modelos de vehículo, concesionarios o talleres. Conviene recordar que un buen mantenimiento es clave para ahorrar numerosos problemas y gastos a posteriori.

7. Otros gastos
No pueden olvidarse otros costes como peajes, multas o gastos de limpieza y lavado. Si se pretende ahorrar en estas partidas, habrá que buscar vías de circulación alternativas, poner especial atención al volante (vigilar la velocidad y los lugares de aparcamiento), buscar los lugares de lavado más económicos o limpiar el coche uno mismo.


martes, 4 de septiembre de 2012

Cinco claves para ser hoy el candidato laboral perfecto

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA 21 de octubre de 2011

http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2012/09/04/212730.php

Conseguir un puesto de trabajo hoy día se ha convertido en casi una quimera. Las ofertas de empleo escasean y la competencia se incrementa. Conocer qué capacidades y habilidades demandan las empresas en sus cada vez más afinados procesos de selección será la llave para convertirse en el candidato perfecto. Los responsables de los procesos de selección han de percibir ese valor añadido que hace destacar a un candidato sobre el resto. Y eso, según los expertos de las compañías y como se explica a continuación, implica poseer, además de una formación apropiada y específica, dominio de idiomas, experiencia profesional, y a poder ser en el extranjero, y una serie de habilidades sociales y comunicativas que manejar tanto a nivel personal como a través de las nuevas tecnologías.

1. Formación adecuada
Es la base sobre la que edificar el perfil como candidato. Ha de ser constante y continua y con un grado de especialización en una determinada área. Aunque es imprescindible, hoy día no garantiza un puesto de trabajo. Sin embargo, pese a las dificultades actuales, contar con una titulación superior o no supone una importante diferencia, pues no contar con ella descarta de forma definitiva a candidatos para puestos de medio y alto nivel. Según el reciente informe de Infoempleo, 'Oferta y Demanda de Empleo Cualificado', casi el 81% de las ofertas de trabajo solicitan titulación específica para el puesto que se desempeñará.

Entre los jóvenes de 20 a 24 años que han completado la Educación Secundaria Superior, el desempleo es 10,7 puntos porcentuales menos que entre los que no alcanzan ese nivel. Ahora bien, para los titulados superiores menores de 30 años no es fácil obtener un trabajo acorde con su formación. Asimismo, en el año 2011, el paro aumentó en España un 20,5% en las personas con estudios primarios, un 15,6% entre las que tenían estudios secundarios, y solo en un 7,3 % para las que acreditaban estudios superiores, según el mapa de la oferta de la Formación Profesional del anterior Ministerio de Educación.

2. Idiomas
Imprescindibles en sectores de primer nivel y recomendables siempre, suponen una importante diferenciación. El idioma más demandado es el inglés, en especial en ciertas áreas y para determinados profesionales. Dominar la lengua británico incrementa hasta en un 44% las posibilidades de ser contratado, y hasta en el 58% de las ofertas de trabajo que las empresas dirigen a los recién licenciados. El dominio de un segundo idioma es un requisito indispensable y no un plus, según un informe de Randstad.
Las compañías desarrollan cada vez más su actividad en un mercado global, en donde se precisan habilidades comunicativas que marquen la diferencia. El inglés es la lengua más usada en todo el mundo y la que más se emplea en actividades de negocios, pero no deben olvidarse otros idiomas como alemán, francés, chino o árabe. El nivel ha de acreditarse con un título oficial y si se consigue en el extranjero, mejor.

3. Experiencia profesional
El bagaje profesional, ya sea en forma de prácticas, becas o primeros contratos, es esencial. Y es que, para el 87% de los empresarios europeos, los recién licenciados han de contar con experiencia previa para ser contratados, tal y como refleja el Eurobarómetro de 2010 sobre las capacidades que buscan las compañías al emplear. Además, según esta encuesta, el 54% de las empresas prefiere contratar a los jóvenes una vez completado un periodo de prácticas laborales en la firma.
Para candidatos que buscan un impulso en su carrera o un ascenso, resulta igual de imprescindible pero, en este caso, y aunque a las compañías les cueste admitirlo, la experiencia entra en conflicto con un impedimento que juega en contra de muchos candidatos: la edad. La mayor demanda se concentra entre los 26 a los 35 años.

4. Experiencia internacional
El 29% de los empresarios europeos reconoce la importancia de realizar prácticas laborales en el extranjero y el 24%, haber estudiado fuera del país de origen, según reflejan los datos del último Eurobarómetro.
Una estancia en otro país puede suponer un gran valor añadido, en términos de flexibilidad, conocimiento de otras culturas e idiomas y experiencia personal. Algo que los responsables de recursos humanos valoran de modo positivo en el momento de seleccionar personal.
Esta es una opción que ha crecido de forma exponencial con la crisis y la falta de oportunidades dentro de las fronteras nacionales. El 65% de los jóvenes españoles de entre 18 y 25 años están dispuestos a cambiar de país para conseguir un trabajo, frente al 42% que así lo afirmaba en 2011, según un reciente estudio de Movilidad Internacional Laboral realizado por Randstad.

5. Habilidades personales, sociales y comunicativas
  • Capacidad comunicativa, con especial atención a las nuevas tecnologías y las redes sociales. Su dominio es imprescindible a nivel profesional, pero debe tenerse en cuenta también su uso personal, pues hasta el 80% de las empresas consultan en las redes sociales la actividad de los candidatos a un empleo, como refleja un estudio de Adecco.
  • Capacidad resolutiva y en la toma de decisiones.
  • Capacidad de negociación.
  • Capacidad de liderazgo y de trabajo en equipo.
  • Polivalencia y flexibilidad.
  • Capacidad de innovación.
  • Autonomía, actitud proactiva y movilidad.
  • Pasión e implicación en el trabajo y capacidad de sacrificio.
  • Ganas de aprender y continuar la formación.