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sábado, 27 de abril de 2013

Estoy en ERE temporal, ¿me pueden despedir?

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA / 18 de octubre de 2012

http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2012/10/18/213817.php


El número de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) temporales o de suspensión de empleo se ha disparado en un 75,39% desde la entrada en vigor, el pasado mes de febrero, de la nueva reforma laboral aprobada por el Gobierno. Los trabajadores afectados por ERE temporales entre febrero y julio fueron 156.146, frente a los 89.025 registrados en el mismo periodo de 2011, según datos del boletín de estadísticas del Ministeriode Empleo y Seguridad Social. Al tiempo que crece el número de empleados que se encuentran en esta situación, aumentan las dudas sobre este procedimiento. Una de las principales preocupaciones versa sobre si es posible ser despedido durante un ERE temporal. En el presente artículo se da respuesta a esta cuestión y se analizan los cambios introducidos en este procedimiento a raíz de la aprobación de la nueva reforma laboral.

1. ¿Pueden despedirme si estoy inmerso en un ERE temporal?
Cuando se habla de un ERE temporal, es preciso resaltar que no se produce una extinción del contrato, sino una suspensión. Por lo tanto, se mantiene el puesto de trabajo hasta que finalice el plazo acordado del ERE y se vuelve a reingresar a la empresa una vez que ha concluido, salvo en un caso: cuando se trate de un despido por causas disciplinarias. Durante el ERE temporal, el trabajador tiene el contrato suspendido y la empresa tiene la obligación de mantenerle dado de alta y cotizar a la Seguridad Social por él.

Si después la empresa presenta un ERE de extinción o pretende un despido individual, deberá comunicar legalmente el cese y ofrecer la indemnización correspondiente, para poder extinguir de manera definitiva el contrato.

La reforma permite que los empleados afectados por un ERE temporal que acaben despedidos puedan recuperar hasta 180 días de indemnización de paro si han sido despedidos antes de seis meses desde la finalización del ERE.

2. ¿Qué es un ERE temporal?
Un ERE temporal es un procedimiento administrativo que consiste en la suspensión por un periodo de tiempo del contrato que une a la empresa y sus trabajadores. Es decir, la compañía fija unos días en los que el empleado no tiene que trabajar y, por tanto, deja de percibir el salario correspondiente.

El periodo de suspensión será acordado en el expediente y, mientras dura el mismo, los trabajadores están en situación legal de desempleo y, si lo desean, pasarán a cobrar la prestación pertinente. Para tener derecho al paro es necesario tener cotizados 360 días en los seis años inmediatamente anteriores.

Por cada día de ERE, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) paga 1,25 días de paro al trabajador. El importe diario de la prestación por desempleo es el 70% de la base reguladora durante los primeros seis meses y el 60% a partir de dicho periodo. Puesto que se trata de una medida temporal y no definitiva, los empleados afectados no obtienen ningún tipo de indemnización.

La empresa puede alegar para la suspensión causas económicas (pérdidas continuadas durante tres trimestres), técnicas, de producción, organizativas y por fuerza mayor. La reforma laboral redefine qué se entiende por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción a la hora de poder esgrimirlas como causa de un despido objetivo o de un despido colectivo, ampliando como motivo de la extinción la previsión de pérdidas o de menos ingresos.

3. Novedades de la Reforma Laboral relativas a los ERE
El pasado 8 de julio entró en vigor la Ley 3/2012 con la reforma laboral aprobada por el Gobierno. En relación a la tramitación de despidos colectivos, la nueva legislación laboral amplía las causas objetivas para que los empresarios puedan acogerse a este modelo de despido, elimina la autorización previa y acelera la tramitación.

  1. Amplía las causas objetivas de despido. Las empresas cuentan con la posibilidad de realizar un ERE por causas económicas y aplicar el despido con 20 días de indemnización cuando sus ventas se vean resentidas durante nueve meses. Se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos como la existencia de perdidas actuales o previstas o la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas. Siempre se entenderá que la disminución es persistente si se produce durante tres trimestres consecutivos.
  2. Elimina la autorización previa. Con anterioridad a la nueva normativa, el ERE debía contar con el visto bueno previo de la autoridad administrativa, ya fuera el ministerio de Empleo o las consejerías de Trabajo de las comunidades autónomas y, si no se presentaba con un acuerdo entre las partes, los trabajadores podían acudir al juez. Ahora no es imprescindible la aprobación, solo es necesaria la del juez, y posteriormente. El despido, como norma general, es procedente y ha de ser el empleado quien demuestre lo contrario en los tribunales.
  3. Acelera la tramitación. Hasta la reforma, al presentar un ERE, el empresario debía abrir un periodo de consultas con los sindicatos no inferior a 30 días. Desde la entrada en vigor, el periodo de consultas con los representantes de los trabajadores no podrá ser superior a 30 días naturales o de 15 en el caso de empresas de menos de 50 empleados. Además, en caso de que el trabajador no esté de acuerdo con los términos del ERE, dispondrá de 20 días para presentar la demanda desde que el empresario comunica el ERE; este proceso judicial tendrá "carácter urgente".
Por otro lado, la reforma elimina los límites en cuanto a número de trabajadores que exigen tramitar los procedimientos de reducción de jornada de forma colectiva, por lo que se sigue el cauce del ERE, sea cual sea el número de empleados de la empresa y el de afectados.

Además, la reforma facilita por primera vez el despido colectivo en todas las administraciones públicas y en todas las empresas, organismos y entidades del sector público. Al igual que en el sector privado, con nueve meses de "insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente" será suficiente.


martes, 21 de febrero de 2012

Hacer un buen currículum en cinco pasos

Publicado en EROSKI CONSUMER
PABLO PICO RADA / 18 de octubre de 2011
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2011/10/18/203926.php

Imagen: Rubén García / Consumer Eroski

Una de las claves al encontrar un trabajo es la elaboración de un currículum apropiado, ya que este es la primera imagen que el encargado de recursos humanos de una empresa -quien seleccionará al candidato- tiene del trabajador. Conseguir que resulte atractivo y destaque frente al resto puede posicionar al demandante de empleo por delante de otros aspirantes con similares aptitudes. Para ello, resulta imprescindible que tanto los datos referentes a su formación como los relativos a su experiencia vayan acompañados de una serie de objetivos profesionales que aporten un valor añadido respecto a los currículos habituales. 

Hoy son miles las personas que cada día luchan por un empleo. Distinguirse del resto de aspirantes a un puesto es de vital importancia, por lo que resulta imprescindible realizar un currículum a prueba de todo rival. Para ello, conviene seguir una serie de pautas, como no superar los dos folios, cuidar el tipo de letra empleado o centrarse en los puntos importantes para cada puesto de trabajo, ya que conviene elaborar un currículum específico para cada oferta.

La estructura básica que tiene que tener todo currículum y los datos más relevantes que no deben faltar son los siguientes:

1. Datos personales:
Un currículum no necesita un encabezamiento a modo de título donde se reitere qué es. Es algo evidente. Sí puede incluirse una frase resumida del perfil personal, una primera impresión para el seleccionador, que condense el currículum vitae y despierte la inquietud de quien brinda el empleo.
En la parte superior derecha se ha de incluir una fotografía reciente en color. Además, la primera información que debe figurar -en un recuadro- son los datos personales:
 - Nombre completo.
- Dirección.
- Teléfono.
DNI o NIF.
- Correo electrónico. El nombre de la cuenta de correo ha de ser serio y no contener elementos pueriles. Lo más conveniente es que incluya el nombre y los apellidos o bien las iniciales.

2. Formación:
Deben especificarse los últimos estudios cursados, con el nombre del lugar donde se impartieron -la universidad o el centro que los imparte- y el año en que se realizaron.
Si son estudios superiores, no es necesario incluir los anteriores o inferiores, ya que se sobreentiende que sin unos no sería posible acceder a los siguientes. Cualquier exceso o repetición de información no es recomendable en ningún caso.
Es conveniente resaltar los estudios relacionados con el puesto al que se pretende acceder.
- A continuación debe incluirse toda la formación complementaria, como cursos o másteres, que se ha realizado, además de los estudios ya citados. De nuevo, conviene realzar los relacionados con el puesto al que se pretende acceder.
Hay que situarlos por orden cronológico e incluir el número de horas y las características reseñables.

3. Experiencia laboral:
Es aconsejable dar realce a los trabajos realizados que tengan un mínimo de relación con el puesto requerido y resaltar los puntos en común.
- También en este caso hay que destacar los trabajos en orden cronológico -los más recientes en primer lugar-, así como el periodo durante el cual se han realizado.
- Es necesario indicar la empresa contratante y detallar el puesto y las funciones realizadas. También conviene indicar las capacidades del candidato para trabajar en equipo y resolver problemas.
- Aunque se hayan realizado trabajos que no correspondan con la oferta, es conveniente incluir cuantos se hayan llevado a cabo, ya que si no, quedarían periodos laborales desiertos, algo muy poco recomendable.

4. Otros datos de interés: 
Es el apartado final. En él deben incluirse:
- Idiomas, con su consiguiente nivel y titulación oficial (o estudios).
- Nivel de informática (el nivel, los programas que se manejan, etc.).
- Carné de conducir (especificar si se dispone de vehículo propio).
- Actividades que puedan estar relacionadas con la oferta demandada y puedan resultar interesantes (cursos, estancias, voluntariado, e incluso experiencias, siempre con el objetivo de adecuarlas al puesto requerido).

5. Carta de presentación: 
Para complementar un buen currículum, este debe acompañarse de una carta de presentación donde mostrar de forma sucinta y clara la idoneidad del candidato para el puesto. Si es posible, es mejor dirigirla a la atención de una persona concreta que se encargue del proceso de selección.
El objetivo es captar la atención de quien recibe la candidatura, suscitar su interés. Hay que resumir, pero poner especial énfasis en los datos concretos que se adecuan mejor a la oferta. Cualquier encargado de recursos humanos tiene como objetivo encontrar candidatos adecuados para cubrir el perfil que busca en el menor tiempo posible.
Además, es imprescindible revisar y completar el currículum vitae con regularidad.

EL CV EUROPEO
Entre los diferentes currículums, es posible completar un modelo europeo conocido como Europass, que se descarga a través del siguiente sitio web.
Dispone de una aplicación para confeccionarlo y puede rellenarse paso a paso. Además, se exporta a formato pdf o Word para mayor comodidad y posteriores envíos.

Ocho trabajos para obtener ingresos extra

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA / 14 de noviembre de 2011
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2011/11/14/204657.php

Imagen: Emilian Robert Vicol
En momentos de crisis como el actual, los ingresos generados por el trabajo principal pueden no ser suficientes. La reducción de sueldos u horas de trabajo, la imposibilidad de acceder a nuevos empleos o, incluso, un despido, pueden desembocar en la necesidad de conseguir ingresos extra. Diversas actividades, desarrolladas sobre todo en el ámbito doméstico, son una gran oportunidad para alcanzar este objetivo. El manejo de las nuevas tecnologías de la información, los empleos "part-time" (a tiempo parcial), labores de comercial o de ventas o el teletrabajo son opciones en auge.

La opción más recomendable para solucionar los desequilibrios de la economía familiar es fomentar métodos de ahorro eficientes. Pero si se desea ganar un dinero extra, que complemente los ingresos principales, la prudencia y la sensatez han de ser los mejores aliados. Los atajos en la obtención de ganancias milagrosas acostumbran a esconder trampas y estafas, sobre todo en Internet. Conviene recabar información de las empresas que brindan empleos, así como consultar, a través de foros o comentarios en la Red, a personas que hayan desempeñado estas actividades.

En el caso de los ingresos extra, no hay que olvidar la legislación vigente y es esencial conocer si es necesario declarar a Hacienda o darse de alta como autónomo, o bien si el nuevo empleo será compatible o no con el cobro de prestaciones, como la de desempleo.

Algunas propuestas para conseguir ingresos complementarios son las siguientes:

1- Trabajos part-time: trabajar a tiempo parcial, por horas, es una opción laboral en aumento en momentos de crisis, si bien para evitar situaciones de riesgo conviene formalizar un contrato. Es un modelo de empleo recogido en el artículo 12 del Estatuto de los Trabajadores.
Son empleos para las horas libres de las que se dispone tras la jornada laboral principal. Los más habituales son puestos de camareros durante los fines de semana, empleados del hogar, cuidado de niños, ancianos o personas impedidas, buzoneo, etc.
Por lo general, se llevan a cabo sin contrato, pero es fundamental suscribir uno con la empresa. También destacan los trabajos de teleoperador, con unos convenios muy reglados y que permiten trabajar pocas horas al día.

2- Colaborar en Internet: en algunas redes, blogs o bitácoras (redWeblogs, Wordpress o Blogspot), se paga por artículo o post. Es conveniente recabar información a través de los foros para conocer su seriedad y fiabilidad.
También se pueden hacer colaboraciones en encuestas de opinión, lecturas de cadenas de correos, el registro en páginas web u ofertas, que proponen diversas tarifas. Son las páginas PTC (pagos por clic) o PTR (pagos por leer). La retribución es a menudo de céntimos de euro por cada página, pero a medida que se acumulan (conviene abrirse una cuenta Paypal para los pagos), las ganancias aumentan y se retribuye con puntos canjeables por productos.

3- Publicidad en Internet: se puede crear un portal sobre un tema interesante que alcance un número significativo de visitas, algo que permitirá insertar publicidad de pago y generará ingresos relevantes. Lo idóneo es contactar con una empresa que desee promocionarse, cuyos contenidos encajen con los de la web.

4- Labor de comercial: son empleos parciales, pero lo importante en ellos es la capacidad de persuasión y de venta del trabajador. Las ganancias dependen del éxito comercial. Destacan las ventas por catálogo o multinivel.
Lo positivo es que, al contrario que en Internet, el consumidor puede testar el producto físico y el pago es posible en efectivo sin necesidad de facilitar números de cuenta en una página de Internet. Su precio es inferior al habitual de las tiendas, ya que se eliminan gastos de intermediarios, almacenamiento, espacios físicos de venta, etc.
Engloba todo tipo de sectores, desde moda, joyería, productos de limpieza o herramientas, hasta cosméticos. Su principal problema es que, en ocasiones, precisa abonar antes los productos.

5- Impartir clases: en función del nivel académico y de la disponibilidad, puede ser una opción muy recomendable. Los idiomas, las matemáticas o la informática tienen una gran demanda. No obstante, para llevar a cabo esta actividad de forma legal, ya sea en la propia casa o a domicilio, habría que darse de alta como autónomo y calcular la rentabilidad con los gastos que esto implica.

6- Venta de objetos: poner a la venta objetos de segunda mano que ya no se utilizan, o que resultan superfluos, es hoy en día mucho más factible gracias a los numerosos portales de artículos de segunda mano o subasta. Se puede vender tanto en Internet como en comercios especializados.

7- Alquiler: si se dispone de espacio suficiente, se puede alquilar una habitación que no se ocupe. Precisa la cesión de cierta intimidad, así como de espacios comunes. Otra opción sería arrendar una plaza de garaje o un vehículo comercial.

8- Cocinar a domicilio: cocinar para terceros es un buen negocio y no requiere salir de casa para explotarlo. Lo más sencillo es iniciar la actividad con redes propias de clientes, con contactos personales. Además, se puede insertar publicidad en Internet o en diarios y revistas.

jueves, 9 de febrero de 2012

10 claves para aprender a ahorrar

Publicado en Eroski Consumer

Las actuales dificultades económicas ponen a prueba la capacidad de los ciudadanos para cubrir sus gastos. Aprender a administrar de modo adecuado los ingresos es básico para alcanzar los objetivos. Ahorrar exige una gran disciplina. Por lo general, acarrea importantes sacrificios y la necesidad de tomar decisiones difíciles. Pero esos esfuerzos se verán recompensados con la tranquilidad que aporta el mantener una economía saneada y libre de deudas, a la vez que se afrontará el futuro con mayores garantías y perspectivas de mejora. Elaborar un presupuesto, reducir gastos o evitar deudas son algunas de las claves para aprender a ahorrar.

1. Verificar la situación financiera
Antes de abordar un plan de ahorro, lo principal es comprobar el estado real de la situación económica personal. Se deben contabilizar y revisar en profundidad las finanzas personales: ingresos, gastos o deudas, tanto presentes como futuros. Hay que revisar también la capacidad de respuesta ante posibles imprevistos, como pérdida de empleo, reducción de ingresos, aumento de gastos, vencimiento de deudas contraídas, etc. Si la situación no es la idónea, debe iniciarse lo antes posible un plan para subsanar los desequilibrios.

2. Registrar y clasificar los gastos
Se debe elaborar y guardar un registro de todos los gastos y jerarquizarlos desde los más importantes a los más nimios. Una opción es comenzar un registro semanal o mensual, ya sea digital o en archivadores o cuadernos, para luego ampliarlo.
La mejor manera de recortar gastos es conocerlos con exactitud. Así será posible establecer prioridades en el gasto.

3. Elaborar un presupuesto
Debe confeccionarse un presupuesto que refleje tanto los gastos como los ingresos para, a partir de ahí, equilibrar ambas partidas y comenzar a ahorrar. La manera de hacerlo es reducir la partida de gastos, o en el mejor de los casos aumentar los ingresos, para buscar un excedente que se dedicará al ahorro.
Una vez realizado, de nada servirá si no hay una apuesta decidida en cumplir las premisas que se han marcado. La constancia y tenacidad son claves.

4. Fijar un porcentaje de ingresos para el ahorro
Los expertos recomiendan un excedente de al menos el 10% de los ingresos dedicado al ahorro. Lo más conveniente para reservar ese porcentaje es considerar esta cantidad como un gasto fijo ineludible más.
Sin una ausencia de obligación de pago, resulta muy difícil mantener esa premisa. Una opción puede ser la apertura de una cuenta de ahorros para tal efecto. Con ella, el registro de los ahorros es más sencillo, la motivación aumenta y se acumulan intereses.

5. Establecer metas de ahorro
La clave está en reforzar el hábito de ahorro para alcanzar los objetivos establecidos de antemano. Si se dispone de una meta, los esfuerzos que exige el plan son más asumibles y se mantiene una constancia.
Para no incurrir en frustraciones, lo mejor es comenzar con pequeñas metas y, una vez obtenidas, lanzarse a retos mayores. Para ello, en el presupuesto ha de definirse la cantidad necesaria, el tiempo y la estrategia para realizarlo.

6. Eliminar los gastos superfluos
Dar prioridad a los gastos ineludibles y desechar los alentados por un impulso de satisfacción inmediata. El presupuesto determinará las prioridades y ayudará a rechazar esos pequeños gastos innecesarios que harán factible el ahorro. Deben analizarse los hábitos de consumo para poder recortar gastos.

7. Crear un fondo de emergencia
Una vez que se registran resultados en forma de excedentes del ahorro, debe asegurarse una parte de esa cantidad para constituir una reserva de dinero. Esta solo se utilizará en caso de emergencia o imprevistos ineludibles.

8. Evitar y/o controlar las deudas
Para no incurrir en deudas o que estas no se incrementen, una prioridad ha de ser la de pagarlas en el plazo estipulado. Asimismo, se debe aprender a vivir con los ingresos de que se dispone y no a base de préstamos y créditos.
En esto, el presupuesto deberá regir de nuevo las acciones de gasto. Para ahorrar dinero es necesario contar con la menor cantidad de deudas posible, ya que de otro modo el excedente se irá en el pago de los intereses. Se debe gastar lo que se tiene. De ahí que convenga utilizar las tarjetas de crédito lo menos posible.

9. Buscar ofertas y descuentos
El ahorro pasa por la reducción del gasto. Buscar, comparar o negociar las mejores ofertas y descuentos es básico en este objetivo. Las ofertas y descuentos aparecen en casi todas las partidas de gasto si se persiguen con tenacidad.
Desde el ahorro en la energía del hogar (facturas de electricidad, agua, gas, teléfono, transporte...), hasta la compra o la ropa (listas para el supermercado, periodos de ofertas y rebajas, promociones, liquidaciones... ) y la reducción en los gastos destinados al ocio (comidas fuera, actividades gratuitas o páginas web de descuento) es posible con las medidas adecuadas.

10. Invertir con precaución
Una vez que se ha conseguido un excedente de dinero gracias al plan de ahorro, conviene sacarle el máximo rendimiento posible, pero siempre con las mayores garantías. Nunca debe olvidarse que a mayor beneficio, mayor riesgo, si bien se busca asegurar unos ahorros, no perderlos en aventuras financieras.
Los ahorros deben depositarse en instituciones fiables y solventes, elegir las mejores ofertas del mercado, como los depósitos a plazo fijo, siempre que se comparen los distintos tipos de interés ofertados por las entidades para las cuentas de ahorro. Conviene huir de rendimientos extraordinarios, ya que rara vez las promesas de este tipo son satisfechas. Por último, bajo ningún concepto se deben contratar productos financieros que no se comprenden.