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miércoles, 6 de marzo de 2013

Diez actitudes prohibidas en una entrevista de trabajo

Publicado en Eroski Consumer

Imagen: Penny Mathews
El mero hecho de conseguir una entrevista de trabajo con una tasa de paro del 25% ya es todo un logro. Pero este es solo un pequeño paso para llegar a acceder al ansiado empleo. La competencia es cada vez mayor, por lo que los candidatos han de preparar a conciencia la entrevista para superarla de forma satisfactoria. Conocer y, por consiguiente, evitar esas determinadas respuestas y actitudes que puedan dar al traste con el proceso de selección resulta básico. En este artículo se ofrecen las principales recomendaciones que ofrecen los expertos en recursos humanos, tanto del ámbito empresarial como público, para solventar con éxito la entrevista de trabajo, así como las respuestas y actitudes prohibidas durante esta prueba.

1. No preparar la entrevista
La primera recomendación que ofrece el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), a través de la web del organismo dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, es la de preparar a fondo la entrevista, algo que mejora las posibilidades de encontrar empleo.
Se aconseja informarse sobre la empresa, las características del puesto y, si es posible, sobre la persona que realizará la entrevista. Además, se recomienda estudiar el currículum vítae para no discrepar entre el discurso y su contenido, preparar las respuestas, buscar asesoramiento en algún amigo con buen criterio y ensayar la entrevista hasta poder desenvolverse con naturalidad.

2. Llegar tarde
Dentro del ámbito privado también se ofrecen una serie de claves para afrontar con mayores garantías la entrevista de trabajo. Desde el Observatorio del Empleo de AgioGlobal, resaltan la importancia crucial de llegar a tiempo a la cita. Y es que la impuntualidad puede ser motivo suficiente para perder toda opción en el proceso.

3. No adaptar el perfil al puesto requerido
Deben potenciarse las habilidades y aptitudes que mejor se adapten al puesto específico para el que se opta. Para ello habrá que conocer la empresa, el puesto y las tareas que se realizarán.
Como refleja el SEPE, se trata de identificar lo que espera la empresa para el nuevo puesto y adaptarse a ese perfil para ser el candidato idóneo. Por muy completo que sea un CV o un candidato, si no se amolda a las características y necesidades concretas de la oferta, será muy difícil que consiga el puesto.

4. Descuidar la imagen, el vocabulario y las expresiones
Otro de los aspectos que deben ser evitados durante cualquier proceso de selección es utilizar un vocabulario vulgar o expresiones demasiado coloquiales. Una entrevista de trabajo requiere un discurso serio, coherente y con un lenguaje apropiado y correcto.
De igual modo, no puede descuidarse la imagen, pues es la primera impresión que recibirá el entrevistador. Habrá que adaptarla también a las exigencias del puesto, sin sentirse incómodo.

5. Mostrar escasa sinceridad, confianza y actitud
En el momento de iniciar la entrevista, el candidato debe mostrarse sincero, amable y con seguridad en sí mismo. La confianza es una parte fundamental. Si alguien no confía en uno mismo, nadie más lo hará; los encargados de recursos humanos persiguen detectar este tipo de fortalezas y debilidades.
No se debe caer en el extremo de adoptar un comportamiento arrogante. Conviene que durante la charla con el entrevistador, el candidato se muestre humilde, pero confiado. Debe aguardar a que el entrevistador lleve la iniciativa, dejarle que sea él quien dé la mano en primer lugar y en ofrecer asiento, así como mantener una actitud e interés constantes en todo momento y llevar a cabo las preguntas pertinentes cuando sea conveniente.

6. No estar preparado ante preguntas habituales o conflictivas
En las entrevistas se repiten, de forma habitual, una serie de preguntas que el candidato debe preparar y ensayar. Lo habitual es que versen sobre formación académica, experiencia profesional o idiomas, pero también sobre aspectos más personales: las causas del interés en el puesto, los motivos por los que cesó su relación con su última empresa, las expectativas salariales y futuras, etc.
Han de afrontarse con tranquilidad, seguridad, sinceridad y un punto de humildad, pero potenciando las habilidades propias.

7. Inquirir sobre temas de sueldo, vacaciones o beneficios
Es un tema fundamental, pero el candidato no debe reflejar inquietud por ello, o concederle la única o máxima importancia. Inquirir desde el primer momento por el sueldo, las vacaciones o los beneficios que se esperan obtener es un error que no debe cometerse.
El momento de hablar sobre ello, si se desconocen las condiciones antes, ha de iniciarlo el entrevistador. O bien cuando ofrezca la posibilidad de plantear alguna duda, al final de la entrevista. Pero hay que ser consciente de que, según la política de algunas empresas, es posible que no traten este tema en la primera prueba.

8. Mostrar una actitud nerviosa, desafiante o altiva
A lo largo de la entrevista, la actitud debe ser siempre amable, educada y reflejar interés y confianza en uno mismo y en el puesto.
Hay que despojarse de los nervios, las actitudes altivas o el tono desafiante e intentar encontrar la forma de convertir el habitual ritmo de pregunta-respuesta por un diálogo productivo en el que mostrar todas las habilidades.

9. Obviar la gestualidad
No solo debe cuidarse la expresión verbal. Los responsables de los procesos de selección buscarán obtener la máxima información posible del candidato y una de las principales fuentes de información es la comunicación gestual.
Gracias a ellas, los profesionales obtienen una gran cantidad de aptitudes y actitudes del candidato. Entre las recomendaciones destacan: reflejar seguridad en uno mismo, evitar gesticular en exceso o cruzar los brazos, apoyarse sobre la mesa o reclinarse demasiado en el respaldo de la silla y los gestos que demuestren fragilidad o confusión.

10. Hablar mal del antiguo puesto, empresa, compañeros o jefe
Es una de las salidas más recurrentes cuando el entrevistado debe explicar los motivos por los que no continuó en su último trabajo.
No puede utilizarse un lenguaje denigrante al referirse a los antiguos compañeros, empresa o jefe. Deben darse motivos razonados, evitar los descalificativos y excusas. No hay que mostrarse como un trabajador conflictivo.


martes, 4 de septiembre de 2012

Cinco claves para ser hoy el candidato laboral perfecto

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA 21 de octubre de 2011

http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2012/09/04/212730.php

Conseguir un puesto de trabajo hoy día se ha convertido en casi una quimera. Las ofertas de empleo escasean y la competencia se incrementa. Conocer qué capacidades y habilidades demandan las empresas en sus cada vez más afinados procesos de selección será la llave para convertirse en el candidato perfecto. Los responsables de los procesos de selección han de percibir ese valor añadido que hace destacar a un candidato sobre el resto. Y eso, según los expertos de las compañías y como se explica a continuación, implica poseer, además de una formación apropiada y específica, dominio de idiomas, experiencia profesional, y a poder ser en el extranjero, y una serie de habilidades sociales y comunicativas que manejar tanto a nivel personal como a través de las nuevas tecnologías.

1. Formación adecuada
Es la base sobre la que edificar el perfil como candidato. Ha de ser constante y continua y con un grado de especialización en una determinada área. Aunque es imprescindible, hoy día no garantiza un puesto de trabajo. Sin embargo, pese a las dificultades actuales, contar con una titulación superior o no supone una importante diferencia, pues no contar con ella descarta de forma definitiva a candidatos para puestos de medio y alto nivel. Según el reciente informe de Infoempleo, 'Oferta y Demanda de Empleo Cualificado', casi el 81% de las ofertas de trabajo solicitan titulación específica para el puesto que se desempeñará.

Entre los jóvenes de 20 a 24 años que han completado la Educación Secundaria Superior, el desempleo es 10,7 puntos porcentuales menos que entre los que no alcanzan ese nivel. Ahora bien, para los titulados superiores menores de 30 años no es fácil obtener un trabajo acorde con su formación. Asimismo, en el año 2011, el paro aumentó en España un 20,5% en las personas con estudios primarios, un 15,6% entre las que tenían estudios secundarios, y solo en un 7,3 % para las que acreditaban estudios superiores, según el mapa de la oferta de la Formación Profesional del anterior Ministerio de Educación.

2. Idiomas
Imprescindibles en sectores de primer nivel y recomendables siempre, suponen una importante diferenciación. El idioma más demandado es el inglés, en especial en ciertas áreas y para determinados profesionales. Dominar la lengua británico incrementa hasta en un 44% las posibilidades de ser contratado, y hasta en el 58% de las ofertas de trabajo que las empresas dirigen a los recién licenciados. El dominio de un segundo idioma es un requisito indispensable y no un plus, según un informe de Randstad.
Las compañías desarrollan cada vez más su actividad en un mercado global, en donde se precisan habilidades comunicativas que marquen la diferencia. El inglés es la lengua más usada en todo el mundo y la que más se emplea en actividades de negocios, pero no deben olvidarse otros idiomas como alemán, francés, chino o árabe. El nivel ha de acreditarse con un título oficial y si se consigue en el extranjero, mejor.

3. Experiencia profesional
El bagaje profesional, ya sea en forma de prácticas, becas o primeros contratos, es esencial. Y es que, para el 87% de los empresarios europeos, los recién licenciados han de contar con experiencia previa para ser contratados, tal y como refleja el Eurobarómetro de 2010 sobre las capacidades que buscan las compañías al emplear. Además, según esta encuesta, el 54% de las empresas prefiere contratar a los jóvenes una vez completado un periodo de prácticas laborales en la firma.
Para candidatos que buscan un impulso en su carrera o un ascenso, resulta igual de imprescindible pero, en este caso, y aunque a las compañías les cueste admitirlo, la experiencia entra en conflicto con un impedimento que juega en contra de muchos candidatos: la edad. La mayor demanda se concentra entre los 26 a los 35 años.

4. Experiencia internacional
El 29% de los empresarios europeos reconoce la importancia de realizar prácticas laborales en el extranjero y el 24%, haber estudiado fuera del país de origen, según reflejan los datos del último Eurobarómetro.
Una estancia en otro país puede suponer un gran valor añadido, en términos de flexibilidad, conocimiento de otras culturas e idiomas y experiencia personal. Algo que los responsables de recursos humanos valoran de modo positivo en el momento de seleccionar personal.
Esta es una opción que ha crecido de forma exponencial con la crisis y la falta de oportunidades dentro de las fronteras nacionales. El 65% de los jóvenes españoles de entre 18 y 25 años están dispuestos a cambiar de país para conseguir un trabajo, frente al 42% que así lo afirmaba en 2011, según un reciente estudio de Movilidad Internacional Laboral realizado por Randstad.

5. Habilidades personales, sociales y comunicativas
  • Capacidad comunicativa, con especial atención a las nuevas tecnologías y las redes sociales. Su dominio es imprescindible a nivel profesional, pero debe tenerse en cuenta también su uso personal, pues hasta el 80% de las empresas consultan en las redes sociales la actividad de los candidatos a un empleo, como refleja un estudio de Adecco.
  • Capacidad resolutiva y en la toma de decisiones.
  • Capacidad de negociación.
  • Capacidad de liderazgo y de trabajo en equipo.
  • Polivalencia y flexibilidad.
  • Capacidad de innovación.
  • Autonomía, actitud proactiva y movilidad.
  • Pasión e implicación en el trabajo y capacidad de sacrificio.
  • Ganas de aprender y continuar la formación.


martes, 21 de febrero de 2012

Hacer un buen currículum en cinco pasos

Publicado en EROSKI CONSUMER
PABLO PICO RADA / 18 de octubre de 2011
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2011/10/18/203926.php

Imagen: Rubén García / Consumer Eroski

Una de las claves al encontrar un trabajo es la elaboración de un currículum apropiado, ya que este es la primera imagen que el encargado de recursos humanos de una empresa -quien seleccionará al candidato- tiene del trabajador. Conseguir que resulte atractivo y destaque frente al resto puede posicionar al demandante de empleo por delante de otros aspirantes con similares aptitudes. Para ello, resulta imprescindible que tanto los datos referentes a su formación como los relativos a su experiencia vayan acompañados de una serie de objetivos profesionales que aporten un valor añadido respecto a los currículos habituales. 

Hoy son miles las personas que cada día luchan por un empleo. Distinguirse del resto de aspirantes a un puesto es de vital importancia, por lo que resulta imprescindible realizar un currículum a prueba de todo rival. Para ello, conviene seguir una serie de pautas, como no superar los dos folios, cuidar el tipo de letra empleado o centrarse en los puntos importantes para cada puesto de trabajo, ya que conviene elaborar un currículum específico para cada oferta.

La estructura básica que tiene que tener todo currículum y los datos más relevantes que no deben faltar son los siguientes:

1. Datos personales:
Un currículum no necesita un encabezamiento a modo de título donde se reitere qué es. Es algo evidente. Sí puede incluirse una frase resumida del perfil personal, una primera impresión para el seleccionador, que condense el currículum vitae y despierte la inquietud de quien brinda el empleo.
En la parte superior derecha se ha de incluir una fotografía reciente en color. Además, la primera información que debe figurar -en un recuadro- son los datos personales:
 - Nombre completo.
- Dirección.
- Teléfono.
DNI o NIF.
- Correo electrónico. El nombre de la cuenta de correo ha de ser serio y no contener elementos pueriles. Lo más conveniente es que incluya el nombre y los apellidos o bien las iniciales.

2. Formación:
Deben especificarse los últimos estudios cursados, con el nombre del lugar donde se impartieron -la universidad o el centro que los imparte- y el año en que se realizaron.
Si son estudios superiores, no es necesario incluir los anteriores o inferiores, ya que se sobreentiende que sin unos no sería posible acceder a los siguientes. Cualquier exceso o repetición de información no es recomendable en ningún caso.
Es conveniente resaltar los estudios relacionados con el puesto al que se pretende acceder.
- A continuación debe incluirse toda la formación complementaria, como cursos o másteres, que se ha realizado, además de los estudios ya citados. De nuevo, conviene realzar los relacionados con el puesto al que se pretende acceder.
Hay que situarlos por orden cronológico e incluir el número de horas y las características reseñables.

3. Experiencia laboral:
Es aconsejable dar realce a los trabajos realizados que tengan un mínimo de relación con el puesto requerido y resaltar los puntos en común.
- También en este caso hay que destacar los trabajos en orden cronológico -los más recientes en primer lugar-, así como el periodo durante el cual se han realizado.
- Es necesario indicar la empresa contratante y detallar el puesto y las funciones realizadas. También conviene indicar las capacidades del candidato para trabajar en equipo y resolver problemas.
- Aunque se hayan realizado trabajos que no correspondan con la oferta, es conveniente incluir cuantos se hayan llevado a cabo, ya que si no, quedarían periodos laborales desiertos, algo muy poco recomendable.

4. Otros datos de interés: 
Es el apartado final. En él deben incluirse:
- Idiomas, con su consiguiente nivel y titulación oficial (o estudios).
- Nivel de informática (el nivel, los programas que se manejan, etc.).
- Carné de conducir (especificar si se dispone de vehículo propio).
- Actividades que puedan estar relacionadas con la oferta demandada y puedan resultar interesantes (cursos, estancias, voluntariado, e incluso experiencias, siempre con el objetivo de adecuarlas al puesto requerido).

5. Carta de presentación: 
Para complementar un buen currículum, este debe acompañarse de una carta de presentación donde mostrar de forma sucinta y clara la idoneidad del candidato para el puesto. Si es posible, es mejor dirigirla a la atención de una persona concreta que se encargue del proceso de selección.
El objetivo es captar la atención de quien recibe la candidatura, suscitar su interés. Hay que resumir, pero poner especial énfasis en los datos concretos que se adecuan mejor a la oferta. Cualquier encargado de recursos humanos tiene como objetivo encontrar candidatos adecuados para cubrir el perfil que busca en el menor tiempo posible.
Además, es imprescindible revisar y completar el currículum vitae con regularidad.

EL CV EUROPEO
Entre los diferentes currículums, es posible completar un modelo europeo conocido como Europass, que se descarga a través del siguiente sitio web.
Dispone de una aplicación para confeccionarlo y puede rellenarse paso a paso. Además, se exporta a formato pdf o Word para mayor comodidad y posteriores envíos.

Buscar empleo en nueve pasos

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA  / 21 de octubre de 2011

http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2011/10/21/204012.php


Imagen: Rubén García /Eroski Consumer
Cada día, en España miles de candidatos se postulan para encontrar trabajo. Y no es tarea fácil. Lo cierto es que en un momento de crisis como el actual, con una tasa de paro que supera el 20%, encontrar empleo puede resultar muy complicado. Las ofertas se reducen, los candidatos se multiplican y los puestos vacantes pueden no encajar del todo en un perfil determinado. Ante esta situación, resulta conveniente recordar una serie de claves que faciliten la búsqueda y ayuden a la tan ansiada obtención de un puesto de trabajo. Perseverar, demostrar disposición, incidir en la formación y resaltar las propias fortalezas tanto en el currículum como en las entrevistas laborales puede resultar clave para tener éxito.

Las claves de la búsqueda de empleo
Encontrar trabajo no es sencillo. Menos aún cuando lo hace un grupo numeroso de personas. Pero cuando se pasa a engrosar la lista de desempleados, y aunque parezca una obviedad, lo más importante es buscar una colocación y perseverar, a pesar de los reveses. Aunque no son una fórmula mágica, hay algunas pautas que pueden seguirse. Coinciden en considerarlas imprescindibles los encargados de recursos humanos, los orientadores laborales o los técnicos de las empresas de trabajo temporal.

1- Marcar objetivos
Lo primero que se debe hacer cuando se decide encontrar un trabajo es fijar prioridades, concretar el tipo de puesto al que se pretende optar y tener claras las propias condiciones. Hay que organizarse y reflexionar antes de empezar, además de entender el proceso de búsqueda como un trabajo. Para ello, conviene imponerse horarios y actividades que deben cumplirse cada día. Esta actitud hace que la búsqueda sea más eficaz.

2- Formación
Hay que presentar las mejores aptitudes frente al resto de candidatos. Tener una formación continuada en un área específica a la que se opta es esencial.
En las épocas de desempleo se pueden realizar nuevos estudios, buscar cursos, aprender idiomas o mejorar el nivel, llevar a cabo trabajos de cooperación o voluntariado... Es conveniente revisar las ofertas de las distintas administraciones y oficinas de empleo y formación. Muchas de estas actividades están subvencionadas, con ayudas parciales, orientación o guías para facilitar la búsqueda. La visita física a las oficinas o una visita virtual a través de los sitios de Internet resultan indispensables.

3- El currículum
Es la primera imagen que se recibe del trabajador. Transmitir con claridad y concisión que se es adecuado para el puesto de trabajo al que se opta, adaptar el currículum al mismo o incluir una carta de presentación permite diferenciarse del resto de candidatos.
Para ello, tanto la formación como la experiencia han de ir acompañadas de una serie de objetivos profesionales que aporten un valor añadido respecto a los currículos habituales.
También es recomendable entregar el currículum impreso a determinadas empresas que interesen, aunque en ese momento no oferten empleo.

4- Mostrar disposición
No se puede pretender acceder a un puesto de trabajo y cobrar, de entrada, un elevado salario ni tener el mejor horario. Trabajar supone un esfuerzo y es esencial estar dispuesto a hacerlo. Más importante incluso que la formación y el mejor currículum es tener una disposición abierta y capacidad de trabajo y sacrificio.

5- Canales adecuados
Ya sea a través de Internet, ferias de empleo, los distintos anuncios en el periódico o mediante canales institucionales, lo importante es buscar en el canal que más se adapte a cada puesto.
En Internet hay multitud de páginas con ofertas generalistas de empleo (InfojobsInfoempleotrabajos.comTecnoempleo o Monster), guías y foros de empleo, que pueden ser de utilidad.

6- Entrevista personal
Ha de prepararse con determinación y antelación. La sinceridad, claridad, confianza y una predisposición positiva son imprescindibles en todas las pruebas de selección. Además, hay que adecuar el aspecto personal al entorno en el que se desea trabajar, demostrar interés por el puesto al que se opta con una actitud proactiva y explotar las habilidades y fortalezas propias sin caer en la arrogancia.

7- Participación activa en redes sociales
Es preciso abrir un perfil personal en redes como Linkedin, Twitter o Facebook, con una actividad enfocada al perfil profesional que se precise.
Además, es conveniente seguir las páginas de las empresas a las que se opte o a las que interese acceder.

8- Agenda de contactos
Es indispensable mantener una amplia y variada agenda de amistades. Entre un candidato desconocido y otro que la persona encargada de la selección conozca, a menudo, optará por este último. Familia, amigos, compañeros de universidad y antiguos colegas son el primer nivel de "networking".
Conviene guardar todos los contactos en una agenda y revisarlos cada cierto tiempo a la espera de la oportunidad adecuada. Determinadas empresas demandan, además, personas con una amplia agenda de contactos.

9- Ampliar horizontes
La situación actual española es muy complicada. Pensar en marcharse al extranjero, en especial dentro de la UE, es una alternativa que no debe asustar. Internet es una puerta abierta al mundo, hay multitud de oportunidades.
Además, cualquier experiencia en otro país, con otro idioma, costumbres y cultura, siempre es enriquecedora y puede resultar de gran ayuda en el momento de regresar al país de origen.

Ocho trabajos para obtener ingresos extra

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA / 14 de noviembre de 2011
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/trabajo/2011/11/14/204657.php

Imagen: Emilian Robert Vicol
En momentos de crisis como el actual, los ingresos generados por el trabajo principal pueden no ser suficientes. La reducción de sueldos u horas de trabajo, la imposibilidad de acceder a nuevos empleos o, incluso, un despido, pueden desembocar en la necesidad de conseguir ingresos extra. Diversas actividades, desarrolladas sobre todo en el ámbito doméstico, son una gran oportunidad para alcanzar este objetivo. El manejo de las nuevas tecnologías de la información, los empleos "part-time" (a tiempo parcial), labores de comercial o de ventas o el teletrabajo son opciones en auge.

La opción más recomendable para solucionar los desequilibrios de la economía familiar es fomentar métodos de ahorro eficientes. Pero si se desea ganar un dinero extra, que complemente los ingresos principales, la prudencia y la sensatez han de ser los mejores aliados. Los atajos en la obtención de ganancias milagrosas acostumbran a esconder trampas y estafas, sobre todo en Internet. Conviene recabar información de las empresas que brindan empleos, así como consultar, a través de foros o comentarios en la Red, a personas que hayan desempeñado estas actividades.

En el caso de los ingresos extra, no hay que olvidar la legislación vigente y es esencial conocer si es necesario declarar a Hacienda o darse de alta como autónomo, o bien si el nuevo empleo será compatible o no con el cobro de prestaciones, como la de desempleo.

Algunas propuestas para conseguir ingresos complementarios son las siguientes:

1- Trabajos part-time: trabajar a tiempo parcial, por horas, es una opción laboral en aumento en momentos de crisis, si bien para evitar situaciones de riesgo conviene formalizar un contrato. Es un modelo de empleo recogido en el artículo 12 del Estatuto de los Trabajadores.
Son empleos para las horas libres de las que se dispone tras la jornada laboral principal. Los más habituales son puestos de camareros durante los fines de semana, empleados del hogar, cuidado de niños, ancianos o personas impedidas, buzoneo, etc.
Por lo general, se llevan a cabo sin contrato, pero es fundamental suscribir uno con la empresa. También destacan los trabajos de teleoperador, con unos convenios muy reglados y que permiten trabajar pocas horas al día.

2- Colaborar en Internet: en algunas redes, blogs o bitácoras (redWeblogs, Wordpress o Blogspot), se paga por artículo o post. Es conveniente recabar información a través de los foros para conocer su seriedad y fiabilidad.
También se pueden hacer colaboraciones en encuestas de opinión, lecturas de cadenas de correos, el registro en páginas web u ofertas, que proponen diversas tarifas. Son las páginas PTC (pagos por clic) o PTR (pagos por leer). La retribución es a menudo de céntimos de euro por cada página, pero a medida que se acumulan (conviene abrirse una cuenta Paypal para los pagos), las ganancias aumentan y se retribuye con puntos canjeables por productos.

3- Publicidad en Internet: se puede crear un portal sobre un tema interesante que alcance un número significativo de visitas, algo que permitirá insertar publicidad de pago y generará ingresos relevantes. Lo idóneo es contactar con una empresa que desee promocionarse, cuyos contenidos encajen con los de la web.

4- Labor de comercial: son empleos parciales, pero lo importante en ellos es la capacidad de persuasión y de venta del trabajador. Las ganancias dependen del éxito comercial. Destacan las ventas por catálogo o multinivel.
Lo positivo es que, al contrario que en Internet, el consumidor puede testar el producto físico y el pago es posible en efectivo sin necesidad de facilitar números de cuenta en una página de Internet. Su precio es inferior al habitual de las tiendas, ya que se eliminan gastos de intermediarios, almacenamiento, espacios físicos de venta, etc.
Engloba todo tipo de sectores, desde moda, joyería, productos de limpieza o herramientas, hasta cosméticos. Su principal problema es que, en ocasiones, precisa abonar antes los productos.

5- Impartir clases: en función del nivel académico y de la disponibilidad, puede ser una opción muy recomendable. Los idiomas, las matemáticas o la informática tienen una gran demanda. No obstante, para llevar a cabo esta actividad de forma legal, ya sea en la propia casa o a domicilio, habría que darse de alta como autónomo y calcular la rentabilidad con los gastos que esto implica.

6- Venta de objetos: poner a la venta objetos de segunda mano que ya no se utilizan, o que resultan superfluos, es hoy en día mucho más factible gracias a los numerosos portales de artículos de segunda mano o subasta. Se puede vender tanto en Internet como en comercios especializados.

7- Alquiler: si se dispone de espacio suficiente, se puede alquilar una habitación que no se ocupe. Precisa la cesión de cierta intimidad, así como de espacios comunes. Otra opción sería arrendar una plaza de garaje o un vehículo comercial.

8- Cocinar a domicilio: cocinar para terceros es un buen negocio y no requiere salir de casa para explotarlo. Lo más sencillo es iniciar la actividad con redes propias de clientes, con contactos personales. Además, se puede insertar publicidad en Internet o en diarios y revistas.