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lunes, 15 de diciembre de 2014

La Bolsa da el mayor dividendo del mundo

Publicado en EL PAÍS / Cinco Días
PABLO PICO RADA / 14 de diciembre de 2014

La retribución de las compañías españolas a sus accionistas marcará un récord en 2014, mientras el Ibex se consolida como el parqué europeo con mayor rentabilidad

Con un retorno por dividendo del 4,7%, el Ibex supera al FTSE británico, al Dax alemán y al Cac francés. / Claudio Álvarez
El presente año supondrá un hito histórico para la Bolsa española en cuanto al pago de dividendos. Solo hasta octubre, las empresas cotizadas han distribuido entre sus accionistas, principalmente en efectivo y acciones, un total de 39.026 millones de euros, un 34% más que en el mismo periodo de 2013.

A este importe se sumarán unos 4.500 millones hasta final de 2014. Así que, en el conjunto del ejercicio, las compañías habrán repartido entre sus socios unos 43.500 millones de euros, casi un 90% más que en el pasado año, según datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME).

La distribución periódica entre los accionistas de los beneficios generados por las cotizadas españolas ha sido tradicionalmente muy relevante, especialmente en los últimos años, cuando los dividendos de la Bolsa han aumentado ligados a los periodos de fuertes turbulencias ocasionados por la crisis económica, con una fuerte caída de las cotizaciones.

De 1990 a 2012, los dividendos se han multiplicado por 10,15. Y desde 2008, ese crecimiento se ha acentuado y ha superado por primera vez la rentabilidad de la deuda pública a diez años.

Desde entonces, la distribución agregada total al accionista ha superado los 24.500 millones de euros cada año, frente a los 7.300 millones repartidos en 2000. Pese a que en 2012 y 2013 las cifras totales descendieron, el dinero repartido por las empresas entre sus accionistas hasta octubre de este año ya supera el importe de todo 2009, el máximo de los últimos ejercicios, con 33.800 millones.

A esa cantidad se sumarán las remuneraciones ya realizadas por Grifols, Telefónica y CaixaBank, junto a los próximos pagos de Mapfre, Duro Felguera, Atresmedia, Enagás, Iberdrola, Ebro Foods, Faes, BME y Viscofan.

La crisis ha contraído los balances y las cuentas de resultados de las empresas, que se han visto obligadas a destinar una parte importante de sus beneficios a reducir su dependencia financiera o a reforzar la estructura de su capital.

“Los dividendos son un coste de fácil recorte o eliminación por parte de las cotizadas, que han tenido que hacer frente a una fuerte disminución de los ingresos, a la dotación de grandes provisiones (como en el caso de la banca), a la aparición de fuertes pérdidas (como en el de las constructoras), a priorizar el desapalancamiento –reducción del endeudamiento– y a la disminución del beneficio en casi todos los casos”, apunta Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

Máximos de Endesa
Sin embargo, una vez solventadas esas dificultades, 22 compañías han elevado las retribuciones sobre el año pasado y hasta nueve han retomado el dividendo después de suspenderlo en 2013. Entre ellas Endesa, que gracias a sus dos pagos extraordinarios realizados en octubre por 14.606 millones de euros, efectuó el reparto de ganancias más grande de la historia bursátil española. “La reversión paulatina de esos factores negativos propios de la crisis, ha permitido la normalización de la recompensa al accionista”, explica Pingarrón.

Así, la Bolsa española mantiene su hegemonía y se consolida como el parqué europeo con una mayor rentabilidad por dividendo, con un 4,7%, según Bloomberg. Está por encima del FTSE británico (4,6%) y supera ampliamente al Cac francés (3,2%) o al Dax alemán (2,7%), pese a que el resto de los principales mercados viven una situación similar.

Este año, las cotizadas en todo el mundo repartirán 959.000 millones de euros, un 12,6% más que en 2013, con Estados Unidos como principal motor del crecimiento, según la gestora de fondos Henderson Global Investors, que prevé además un crecimiento de la retribución del 4,2% en 2015.

El accionista verá este año la retribución en máximos históricos. En total, serán 43.500 millones de euros, un 90% más que en 2013

La alta rentabilidad vía dividendo del mercado nacional ha sido una de sus señas de identidad y una de las razones por las que los inversores internacionales han priorizado las compañías españolas en sus carteras.

“Quizá esta característica tiene que ver con la composición sectorial de la Bolsa, con un fuerte peso de bancos, utilities y telecos. Son sectores que tradicionalmente (no solo en el mercado español) ofrecen un buen dividendo. En nuestro mercado no predominan compañías de fuerte crecimiento, sino todo lo contrario”, expone Fernando Luque, editor de Morningstar en España.

“Tal vez la cultura empresarial o financiera española, menos innovadora y más tradicional, es una de las causas. La fuerte representación de empresas que pagan altos dividendos, como Telefónica, los dos grandes bancos o las eléctricas, también explica este hecho”, apoya Pingarrón.

Con el nivel actual de tipos de interés, históricamente bajo, esa ganancia del 4,7% que presenta el Ibex, invita a pensar que la inversión en Bolsa basada en el dividendo es una estrategia de inversión oportuna. Pero con matices importantes. “Es evidente que es una buena oportunidad, aunque por fuerza tenderá a reducirse en el futuro próximo. El mercado español no será una excepción, aunque se mantendrá por encima de la media europea”, esgrime José Luís Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

No es acertado “utilizar como criterio único de inversión el dividendo. Entrar en una compañía que pague una alta rentabilidad, pero cuyos títulos no se hayan revalorizado, ha sido una mala decisión”, advierte Pingarrón.

La estrategia basada sólo en este factor puede verse afectada a corto plazo por la caída de las acciones de las compañías, pero a largo plazo, y con tipos tan bajos, resulta una opción atractiva. Los inversores que se guíen su por la retribución deben tener en cuenta, además, los fundamentales de las empresas en que van a invertir, que cuenten con un largo historial de reparto ininterrumpido de ganancias y la posibilidad de ir aumentando la cuantía año a año.

Y es que, junto al riesgo de que las compañías suspendan el pago del cupón, los inversores deberán valorar si éstas optan por ofrecer el pago del dividendo en acciones y no en efectivo. Crece esta preferencia de las empresas, la fórmula del scrip dividend, que ya supone hasta un 40% del reparto de dividendos. Los expertos anticipan que la tendencia a elevarlos se mantendrá a lo largo de los próximos ejercicios, conforme se retome la tendencia alcista de las empresas cotizadas.

Próximas salidas inundan el parqué

La mejora del contexto de mercado en España ha permitido que tanto la Bolsa como la deuda hayan ofrecido mucho más atractivo. Para 2015, analistas y gestores señalan que nuestro país será, dentro de la zona euro, uno de los destinos preferidos para invertir -gracias al apoyo explícito que el Banco Central Europeo ha dado a los países de la periferia europea- y anticipan que la economía nacional crecerá en mayor medida que la de sus vecinos.

Los expertos confían, además, en que la Bolsa siga siendo el mejor activo para buscar rentabilidad en un entorno de bajos tipos de interés, si bien la ganancia será menor que en los últimos ejercicios y la volatilidad continuará en aumento.

Dicho escenario ha supuesto un terreno ideal para que las compañías vuelvan a retomar las salidas a Bolsa (OPV), tanto en 2014, que está a punto de concluir, como el próximo año. Este año han destacado las OPV de Lar España, Hispania, eDreams, Merlin Properties, Applus, Logista o Axia, que han levantado más de 4.000 millones de euros.

Aunque la gran operación de 2014, el salto al parqué de Aena, que supondría la mayor OPV desde la de Iberdrola Renovables de 2007 y la mayor privatización desde la de Argentaria en 1998, ha sido suspendida hasta al menos la primavera de 2015.

Para 2015 se esperan también las salidas a Bolsa de las antiguas cajas Unicaja y BMN, de Talgo, Isolux, Globalia, o la gran joya del Estado, Loterías y Apuestas del Estado.

Entre los motivos que señalan los expertos para que las empresas den el salto al parqué se encuentran la reducción del endeudamiento, la mejorara de la estructura de capital o la captación de fondos para financiar una expansión.

sábado, 10 de mayo de 2014

El embrujo del Ibex

Publicado en El PaísCinco Días
PABLO PICO RADA / 29 de abril de 2014
http://cincodias.com/cincodias/2014/04/29/mercados/1398792084_591839.html

Convertido en uno de los índices bursátiles de moda, disfruta del optimismo que destila entre los inversores. Se espera que aporte más rentabilidad que las principales plazas mundiales.


(Getty)
Tras el largo periodo de turbulencias que padeció en los momentos más agudos de la crisis, el verano de 2012 actuó de catalizador para el selectivo español. El parqué madrileño se tiñó de rojo con caídas de un 17,4% en 2010; un 13,1% en 2011 y un 4,6% en 2012. Entonces se produjo un punto de inflexión que pudo constatarse a lo largo de 2013, cuando el Ibex alcanzó una revalorización superior al 21% anual. La Bolsa despedía un ejercicio con subidas por primera vez desde 2009, cuando el incremento fue del 30%. En lo que llevamos de año ha mantenido la tendencia positiva, anotándose más de un 5%, y varios expertos apuntan que finalizará 2014 por encima del resto de las principales plazas mundiales.

El selectivo español goza de un notable atractivo entre los inversores y ha consolidado su posición como uno de los índices favoritos respecto a sus homólogos europeos o estadounidenses en los últimos meses. “Creo que lo más probable es que el Ibex finalice el año por encima del resto de mercados europeos, de Estados Unidos y de emergentes. Sobre Japón, hay dudas de si van a darle un giro más expansivo a su política monetaria”, aduce Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

Una evolución positiva que los analistas prevén que se mantenga en los próximos meses. Máxime cuando la Bolsa nipona se revalorizó un 23% en 2012 y un 56% en 2013, la mayor subida del Nikkei en 40 años. Los índices de Wall Street y el Dax alemán –solo por encima del Ibex como la Bolsa con mayores alzas en 2013 entre las plazas del Viejo Continente– alcanzaron nuevos máximos históricos y los grandes mercados europeos cosecharon subidas de dos dígitos.

Dos escenarios
En términos de rentabilidad, los analistas barajan para el Ibex un alza de entre el 10% y el 20%. “Pensamos que el Ibex puede terminar el año con una subida de entre un 10% y un 15%, para cerrar entre los 11.000 y los 11.500 puntos”, explica Daniel Pingarrón. “Barajamos un escenario base para el Ibex de 10.800 puntos y otro más optimista que nos llevaría a una valoración de 12.100 puntos (un alza del 22%) –lejos aún de sus máximos históricos alcanzados en noviembre de 2007, cuando tocó los 15.945 puntos–. La diferencia la marcará el ritmo de recuperación económica global y su menor o mayor traslado a los resultados empresariales”, expone Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4.

Pero para que este último escenario se cumpla “es necesario que los beneficios empresariales tomen el relevo a la liquidez de los bancos centrales, que suponen una reducción en los costes de financiación, como impulsores de nuevas subidas en las Bolsas”, concluye. En el campo de los resultados empresariales, Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, apunta que “las grandes compañías cotizadas españolas se verían beneficiadas de una posible bajada del impuesto de sociedades, actualmente en el 30%”.

“Creo que el Ibex seguirá haciéndolo mejor que el resto, pero es evidente que, como parte del recorrido ya está hecho con respecto a la infravaloración e infraponderación del mercado, la subida neta será más limitada en el año, no superior al 7% o 10%”, considera José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citigroup en España.

Algunos analistas se muestran más cautos respecto al Ibex. “Pensamos que a medio-largo plazo el mercado español no está especialmente barato a estos precios. Incluso, estaría ligeramente sobreponderado, en torno a un 4%. A nuestro juicio, el mercado español no es el más interesante ahora mismo en cuanto a valoración. Vemos más potencial a largo plazo en determinados mercados emergentes”, advierte Fernando Luque, editor de Morningstar en España.

Detrás de los motivos principales que subyacen bajo la renovada confianza de los inversores por el Ibex se encuentra la mayor confianza sobre la estabilidad de la zona euro, que posibilitó el regreso de los inversores internacionales y redujo las tensiones en el mercado de deuda. Los activos españoles, castigados durante la crisis, cotizaban a precios muy bajos, y los inversores comenzaron a verlos con interés. Se produjo el ansiado cambio de percepción sobre el mercado español, que de ser observado como un riesgo a evitar pasó a contemplarse de nuevo como una oportunidad de inversión. El dinero procedente del exterior regresó al Ibex, atraído por sus bajas valoraciones y las primeras pistas de una incipiente recuperación económica. Junto a todo ello, las medidas de políticas expansivas adoptadas por los bancos centrales harían el resto. Los analistas destacan además un factor diferencial, las reformas gubernamentales adoptadas, así como la estabilidad política, que desligan y distancian al mercado español de otros mercados de la periferia como Grecia o Italia.

Para cerrar el círculo, la prima de riesgo española, el diferencial de rentabilidad de deuda respecto a Alemania, continuó relajándose desde el segundo semestre de 2013, en niveles cercanos a los 290 puntos básicos. “Esto ha provocado un incremento de no residentes que deciden invertir tanto en nuestra deuda pública como en nuestras empresas. La bajada de la prima de riesgo ha permitido un mejor acceso a la financiación en los mercados de deuda a las empresas de nuestro país”, argumenta López-Gálvez.

Mejora de expectativas
La mayor confianza sobre la estabilidad en la zona euro ha hecho posible el regreso de los inversores internacionales y ha reducido las tensiones en el mercado de deuda

Natalia Aguirre considera que ese cambio de tendencia se debe “fundamentalmente al recorte en los costes de financiación, promovido a su vez por las declaraciones y actuaciones del Banco Central Europeo (BCE). Una parte viene por la confirmación de que el proyecto del euro va adelante (algo que se ponía en duda en verano de 2012) y otra parte por la mejora de expectativas en la economía española tras los ajustes y reformas estructurales que se han llevado a cabo y que han permitido a los inversores internacionales recuperar la confianza en nuestra economía”. Y es que, como recuerdan los expertos, la Bolsa actúa como indicador adelantado de la evolución de la economía real.

“A lo largo de este periodo también hemos visto una mejora en los datos macroeconómicos, con mayores previsiones de crecimiento, y el desempleo parece haber tocado fondo. El consumo privado lleva tres trimestres en positivo, y ya es de los países que más crecen de Europa. Además, se ha seguido fraguando la recapitalización bancaria y el reajuste del sistema financiero español”, señala López-Gálvez. Entre las fortalezas del selectivo español que atraen a los inversores, el analista destaca que “la mejora de la competitividad y las exportaciones son un factor clave”. “El mercado inmobiliario tendrá que repuntar tarde o temprano. Respecto al crédito, creemos que se está produciendo un punto de inflexión: los últimos datos muestran que las nuevas operaciones de crédito han aumentado un 6% interanual para empresas y un 16% en los hogares, aunque en flujos netos sigue siendo todavía negativo”, concluye.

Daniel Pingarrón destaca el hecho de que “el selectivo español es un índice más cíclico, que ha recibido un castigo mayor en el pasado”. “La economía española está siendo una de las que más están mejorando sus fundamentales respecto al ritmo anterior. Además, los activos periféricos son una inversión de moda”, afirma. Según Aguirre, “realmente los inversores se han decantado por los periféricos europeos porque el foco de riesgo se ha redireccionado hacia los mercados emergentes, afectados tanto por la retirada progresiva de los estímulos económicos planteados por la Reserva Federal de EE UU (Fed), mediante la reducción en la compra de bonos de deuda pública norteamericana, como por la desaceleración que se está observando en la economía china”.

Ese castigo padecido por la Bolsa española durante la tormenta financiera ha posibilitado que la posición de partida con la que ha iniciado el selectivo la recuperación fuera más baja respecto a los principales índices europeos y mundiales. Esta es una de las claves del buen momento por el que atraviesa el Ibex.

Paula Mercado, directora de análisis de VDOS, cree que “se trata fundamentalmente de una recuperación desde niveles muy bajos, no solo del Ibex, sino del país, que es percibido desde fuera como una oportunidad de inversión, en vista de la rápida recuperación de la balanza comercial y del esfuerzo ciudadano, que ha llevado a una notable reducción del coste de la deuda junto con una fuerte recuperación de la competitividad”.

Firmino Morgado, gestor del renombrado fondo Iberia Fund, coincide con el resto de expertos al resaltar que “el Ibex se ha visto rezagado en estos últimos años respecto a los otros índices europeos y ahora está barato frente a estos”. Y continúa: “Ello no sería un motivo por sí solo para que lo hiciese mejor; sin embargo, la economía española está mejorando rápidamente en muchos de los frentes que tenía abiertos: desde la prima del riesgo hasta el saneamiento del sector financiero, pasando por la reforma laboral y la consecuente mejora de la productividad aparejada, que ha disparado un área clave como las exportaciones”.

Más rentabilidad
Morgado se muestra optimista respecto a la evolución del índice madrileño, “las acciones comienzan a subir antes que los indicadores económicos, y pensamos que seguirán haciéndolo como antesala a una recuperación económica española más pronunciada en 2014”. Por su parte, Felipe López-Gálvez alerta: “También hay que tener en cuenta el hecho de que el Ibex es, dentro de los grandes índices del mundo, el que mayor rentabilidad por dividendo – aquella que procede exclusivamente de la retribución al accionista– va a ofrecer a lo largo del próximo año. Los datos estimados son: Ibex (4,6%), S&P500 (2,1%), Nasdaq (1,2%), Bovespa (4,1%), FTSE (3,9%), Cac (3,5%), Dax (3%), Nikkei (1,8%) o Hang Seng (3,7%). Esta circunstancia hace que el potencial del Ibex sea más limitado, aunque resulte atractivo para el accionista”.

Natalia Aguirre espera un mejor comportamiento relativo de Europa frente a Estados Unidos. “Por su mayor potencial de recuperación de los beneficios empresariales, sus mejores valoraciones y los posibles nuevos estímulos monetarios del BCE. Los países periféricos, incluido España, serían los más beneficiados de nuevas medidas expansivas del BCE”, explica.

El discurso del presidente del BCE, a mediados de 2012, fue clave en el cambio de rumbo experimentado por la Bolsa española. Así lo resalta Fernando Luque: “En realidad, la recuperación del Ibex (y su mejor comportamiento respecto a los índices europeos) empezó cuando Draghi pronunció las ya famosas palabras de que iba a hacer todo lo que fuera necesario para salvar al euro, en verano de 2012. En cierto sentido, es un movimiento de normalización, ya que anteriormente a este momento el selectivo español había tenido una evolución bastante peor que las demás Bolsas europeas”.

El mejor comportamiento que ha mantenido el Ibex respecto al resto de plazas europeas se pone de manifiesto al compararlo con el Euro Stoxx 50, el índice bursátil de referencia de la eurozona, compuesto por 50 grandes empresas europeas, cinco de las cuales son españolas. Desde agosto de 2012, la evolución comparada del Ibex ha sido siempre superior respecto al Euro Stoxx 50. “En este movimiento también ha influido el fuerte peso del sector bancario en el Ibex, que alcanza el 40% en el caso del índice español, frente a un 25% en un índice como el Euro Stoxx, ya que este sector ha tenido un comportamiento relativo muy positivo desde la fecha indicada”. Asimismo, concluye Luque, “una de las consecuencias de las palabras de Draghi ha sido una bajada de las rentabilidades de los bonos a largo plazo de la periferia europea, circunstancia que ha favorecido especialmente a los bancos españoles, muy cargados de deuda pública”.

El cambio de panorama en el mercado de deuda ha sido profundo. La deuda española se ha librado al fin de la etiqueta de activo de máximo riesgo y la rentabilidad del bono español a diez años se sitúa hoy rozando el 3%, cuando en el verano de 2012 superó ampliamente el 7%. Esto le ha permitido moverse hacia un territorio muy cercano a sus mínimos históricos, el 3,005% registrado en 2005. Una mejora que se ha trasladado a la prima de riesgo, estabilizada por debajo de los 160 puntos básicos y que se mueve en zona de mínimos desde 2010. Cabe resaltar que en Italia el interés exigido al bono italiano a diez años ha marcado nuevos mínimos históricos, si bien se sitúa entre dos y tres puntos básicos por encima del equivalente español. El equilibrio político con la llegada al poder de Matteo Renzi desde febrero ha servido para inspirar confianza en el principal país de la periferia europea. Entre el resto de países periféricos, en Grecia, que acaba de regresar al mercado con su primera colocación de deuda desde su rescate en 2010, la prima de riesgo se sitúa en 458 puntos básicos; la de Portugal, en 222, y la de Irlanda, en 134 puntos.

Marcadores de evolución
La evolución económica y su incidencia en los resultados empresariales, las actuaciones que adopte el BCE respecto a los riesgos deflacionistas y en materia de política monetaria, así como la Reserva Federal en EE UU, junto a las tensiones geopolíticas derivadas de la crisis de Ucrania, marcarán en gran medida la evolución del Ibex en los próximos meses. Pero, en cualquier caso, parece que el giro experimentado por el selectivo español y su tendencia positiva se ha asentado, y el fondo del mercado sigue siendo alcista. “Se ha creado un círculo virtuoso, en contraste con el círculo vicioso anterior”, observa Tim Stevenson, director de renta variable europea de Henderson, quien añade que “España se ha recuperado porque hay signos evidentes de que el doloroso proceso de ajuste está empezando a dar sus frutos: el desempleo está empezando a declinar y una variedad de indicadores económicos parece alentadora. Además, se ha producido un fuerte descenso de los costes de financiación”.

Llegados a este punto, la necesidad de refrendar todos los buenos augurios que los inversores han mostrado sobre el mercado español se hace imprescindible para mantener la senda positiva del selectivo español. Toca ratificar las primeras señales positivas sobre la recuperación económica, materializadas con la salida oficial de la recesión de la economía española, al crecer un 0,1% en el tercer trimestre y un 0,2% en el segundo trimestre de 2013, y la mejora de las previsiones de crecimiento cara a 2014 de distintos organismos. Pero conviene no perder de vista el incontrolable incremento de la deuda pública, ya en el 96% del PIB, 987.000 millones de euros, a pesar de los esfuerzos de consolidación fiscal, y la posible preocupación de los inversores en la capacidad atribuida al país para devolver la deuda. Porque, como recuerda Martínez Campuzano, “el mercado siempre vive de expectativas; ahora se trata de no decepcionar a las generadas de forma positiva sobre España”.



LAS PRINCIPALES APUESTAS DE LOS ANALISTAS
Ante las escasas alternativas interesantes de inversión con que cuentan actualmente los inversores, los analistas afirman que la Bolsa seguirá siendo la mejor opción de los inversores en su búsqueda de rentabilidad.
Las recomendaciones por parte del consenso de analistas, en cuanto a la renta variable española, se focalizan en compañías del sector de la construcción, empresas industriales y de servicios públicos (utilities). Los expertos fijan el foco en la recuperación, con empresas ligadas al crecimiento económico mundial. CAF, Sacyr, Técnicas Reunidas, OHL, Enagás, Acerinox, Airbus, Ferrovial, Miquel i Costas y ­Jazztel dominan entre los analistas, con recomendaciones de compra que se sitúan en una horquilla de entre el 65% y el 80%, según el consenso de Bloomberg.
Los analistas incorporan también a sus carteras compañías financieras. “Especialmente los bancos nacionales, con preferencia por los que tienen una gran exposición a Latinoamérica, que han tenido un comportamiento positivo”, remarca Tim Stevenson. Una apuesta en la que coincide Firmino Morgado. “Nos gusta especialmente el sector financiero, pues la consolidación bancaria se halla en su recta final y deberían producirse mejoras cuando el sector apuntale definitivamente sus balances. Entidades como BBVA, CaixaBank, Santander o Bankinter son fuertes, están bien gestionadas, tienen unos balances totalmente saneados y se hallan en precios históricamente atractivos”.
Por su parte, Daniel Pingarrón destaca que “hay varios valores interesantes en el selectivo. En el actual entorno, nos decantaríamos por una cartera mixta compuesta de Sacyr, Bankinter, Grifols, REE y Acciona”. Para un inversor de perfil de riesgo moderado, “desde Renta 4 recomendamos nuestra cartera de 5 grandes”, resume Natalia Aguirre, “compuesta por Inditex, Repsol, BBVA, Dia y OHL”.


LA RENTA VARIABLE BUSCA ATRAER AL INVERSOR MODERADO
La esperada continuación de descensos en los rendimientos de productos ligados al ahorrador con un perfil más conservador, como la renta fija y los depósitos –con la mayoría de las ofertas por debajo del 2% TAE–, puede producir un movimiento de inversores hacia las acciones, en busca de unos ratios de rentabilidad más atractivos. “No sería de extrañar que muchos inversores, ante la situación de bajos tipos de interés en el mercado de bonos y en los depósitos bancarios, pudieran buscar rentabilidad en otras clases de activos, como la Bolsa. Dentro de este contexto, no es descabellado buscar mayores retornos en el Ibex atraídos por la rentabilidad por dividendo que ofrece, la mayor entre las principales Bolsas”, expone López-Gálvez, de Self Bank.
Según Natalia Aguirre, “es evidente que en el entorno actual de tipos en mínimos históricos, y con la expectativa de que se mantengan así durante un largo periodo de tiempo, el inversor que pretenda obtener una mayor rentabilidad tendrá que estar dispuesto también a asumir un mayor riesgo, si bien hay que tener en cuenta que la renta variable puede no ser adecuada para todos los perfiles de riesgo, y cada inversor debe valorar cuál es su capacidad para asumir la mayor volatilidad de las inversiones en Bolsa”.
En su búsqueda de mayores márgenes de rentabilidad, “estamos viendo, poco a poco, un mayor apetito por el riesgo por parte del inversor español. De hecho, este mes de marzo ha sido el decimoquinto mes consecutivo de entradas netas de dinero en fondos de renta variable española”, cuantifica Fernando Luque. Así como en el de renta fija periférica –con la deuda española en manos de inversores extranjeros en zona de máximos, según datos del Tesoro–.
Paula Mercado incide en que “es algo que puede ya percibirse en los fondos de inversión de gestoras españolas. Fondos mixtos y de renta variable están creciendo de manera notable, a pesar de que aún les supera el crecimiento de los fondos de gestión pasiva”.




martes, 14 de enero de 2014

Un viaje de ida y vuelta al Ibex

Publicado en El PaísCinco Días
PABLO PICO RADA / 14 de enero de 2014
http://cincodias.com/cincodias/2014/01/14/mercados/1389722440_973266.html 

España es ahora el destino favorito de 82 fondos soberanos. Los inversores internacionales poseen el 40% del capital de las cotizadas.

Los flujos de dinero continuarán. EFE
Bajo la premisa básica de que si el dinero no se mueve pierde su valor, los flujos de capital se desplazan y saltan de unos mercados a otros. Nada más representativo de ese movimiento que las masivas operaciones llevadas a cabo por los grandes fondos internacionales. Unas actuaciones que el mercado nacional sufrió de manera abrupta a raíz de la crisis de deuda de la eurozona. Las salidas de capital se sucedieron, pero desde el verano de 2012 el dinero procedente del exterior comenzó a retornar. Los grandes fondos volvían a confiar en España.

Domingo García Coto, director del servicio de estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME), cuantifica ese retorno. “En 2013, la cifra de inversión directa del exterior que, en buena medida, se ha materializado en productos de renta variable se acerca a los 19.000 millones de euros hasta agosto, el doble que hace un año y el segundo valor más alto en una década”. Hasta 9.000 fondos mundiales están presentes en las compañías del Ibex, con participaciones por valor de 72.000 millones de euros, según un informe de BME.

Con datos de Facset de mayo de 2013, los inversores institucionales estadounidenses son los mayores propietarios de acciones españolas, por valor de 20.729 millones de euros a través de 1.205 fondos. Europa (67%) y Norteamérica (35%) concentran la participación institucional en empresas del Ibex. Los fondos extranjeros poseen cerca del 40% del capital de las cotizadas. Y su presencia aumenta. Además, España es el destino favorito de los 82 fondos soberanos de todo el mundo, como ya lo fue en 2011 y 2012.

“Las evidencias son innegables: las operaciones de venta de participaciones del Sabadell, Popular o Santander, o las entradas de Bill Gates y Soros en el capital de FCC y de Carlos Slim en CaixaBank y Gas Natural reflejan las apuestas de los grandes inversores por España”, dice Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4. Paula Mercado, directora de análisis de VDOS, señala que “Inditex, Amadeus, Grifols, Técnicas Reunidas y Viscofan son algunas de las compañías que más interés suscitan fuera”.

Además, esos movimientos corporativos continuarán. “Las empresas han hecho sus deberes y han recuperado la confianza. Los flujos de dinero de los fondos extranjeros van a seguir llegando en busca de rentabilidades, pues la Bolsa española sigue infraponderada y con valoraciones no elevadas”, comenta Aguirre.

“En 2013, los inversores extranjeros retornaron a la deuda española y han vuelto a situarse como sus principales tenedores”, explica una analista

Un argumento en el que coinciden gestores y analistas. “En 2013, la inversión internacional llegó a superar el 40% del mercado, más del 70% en la operativa. Nos faltan cifras de entrada en Bolsa de los últimos meses del año pasado, pero han debido de ser importantes (como lo han sido en deuda, con más de 20.000 millones solo en noviembre)”, esgrime José Luís Martínez Campuzano, estratega de Citigroup en España.

PRESENCIA ESPAÑOLA
Ahora bien, ¿cuál es el peso que tienen los fondos en España? ¿Es su presencia similar a la del resto de índices europeos y mundiales? “La presencia de España en fondos internacionales ha subido desde julio de 2012, en parte por un comportamiento del mercado español más fuerte que el resto y en parte por incrementos directos de posiciones de dichos fondos”, expone Javier Sáenz de Cenzano, director de análisis de fondos de Morningstar en España. “Incluyendo todos los registrados en Europa y que invierten en la eurozona, vemos cómo, según datos de Morningstar, el peso en España ha pasado de menos del 8% en julio de 2012 a más del 10% a finales de 2013, un incremento de alrededor del 25%. Esta tendencia ha sido similar en fondos que invierten en compañías europeas y globales”, aclara.

La conclusión, expone Cenzano, es que “aunque ha aumentado la posición en España, aún sigue infraponderada respecto al peso de nuestro país en los índices”.

Para Martínez Campuzano, “las comparaciones internacionales son difíciles en este punto, cuando no sabemos delimitar el tipo de inversión internacional. Pero estamos viendo inversores desde países en desarrollo y EE UU frente al protagonismo de los europeos antes de la crisis”.

Según un informe de EPFR Global, Europa recibió en el tercer trimestre de 2013 unos ingresos de capitales a sus mercados de acciones de 22.680 millones de dólares, cerca de 17.000 millones de euros, revirtiendo toda la salida de inversiones registrada en la primera mitad del año. Por su parte, Wall Street continuó recibiendo un flujo positivo, pero se desaceleró fuertemente respecto a los niveles de trimestres anteriores.

García Coto remarca que “la inversión neta de extranjeros en acciones cotizadas en la Bolsa española ha sido siempre positiva y superior a los 1.000 millones de euros mensuales desde diciembre de 2012 hasta junio de 2013 con los últimos datos disponibles”. Coto expone que “la participación de los no residentes en la negociación de la Bolsa española vuelve a acercarse al 80% tras caer en 2012 al 78% y fijar un mínimo del 64% en noviembre del año anterior”.

Arrastrados por el pánico bursátil, los gestores extranjeros cortaron su exposición al Ibex y aceleraron su salida. “Los grandes fondos internacionales estuvieron evitando el riesgo país de España. A pesar de las atractivas oportunidades tanto en renta variable como en renta fija, el inversor extranjero no estaba dispuesto a asumir el riesgo percibido que conllevaba”, recuerda Sáenz de Cenzano.

La situación dio un giro tras las palabras de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, en julio de 2012, cuando afirmó: “Haré todo lo necesario para salvar el euro, y créanme, será suficiente”. El capital extranjero comenzaba a regresar, primero, hacia la deuda pública. “En 2013, los inversores extranjeros retornaron a la deuda española y han vuelto a situarse como sus principales tenedores, superando los 250.000 millones de euros (más del 37%)”, explica Victoria Torre, responsable de análisis y producto de Self Bank.

La Bolsa siguió los pasos de la deuda pública y, desde el verano de 2013, el Ibex, que ha sumado un 80% con dividendos desde los mínimos de julio de 2012, recuperó el favor de los fondos extranjeros.

“La confianza se ha recuperado notablemente desde el verano de 2012. El sector financiero se ha consolidado y recapitalizado; se ha ganado en competitividad, con el consecuente aumento de las exportaciones, y, tras el fuerte castigo sufrido, las valoraciones son muy atractivas”, señala Paula Mercado.
“Después de tres años de infraponderación tan brutal, los inversores han tenido que recomponer y neutralizar esas posiciones en sus carteras, porque España es un gran mercado y había mucha liquidez por las actuaciones del BCE”, argumenta David Cano, director general de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

Las grandes españolas cotizadas evaluarán de primera mano el renovado apetito de inversores y gestores de fondos de todo el mundo en la cuarta edición del Spain Investors Day. Doscientos cincuenta inversores internacionales, 50 más que en la edición anterior, se darán cita en el evento que se celebra hoy y mañana en Madrid. Y es que, en efecto, el dinero nunca duerme.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Sin riesgo no hay ganancia

Publicado en El País – Cinco Días
PABLO PICO RADA / 13 de diciembre de 2013
http://cincodias.com/cincodias/2013/12/13/mercados/1386958624_013784.html

Las percepciones y diferentes sensibilidades de los inversores pueden suponer la delgada línea que separa el éxito del fracaso en el intrincado y complejo mercado de capitales. 

2014: obtener rentabilidad exigirá riesgo. GETTY
Si hace poco más de un año un escenario apocalíptico inundaba de pesimismo y riesgos la economía europea, con la quiebra del euro como telón de fondo, las previsiones de los expertos para el próximo ejercicio confían en una recuperación gradual de la economía global.

El anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de hacer cuanto fuera necesario para salvaguardar el euro, junto a los datos macroeconómicos de la segunda mitad de año, comenzaron a alejar los peores augurios que se cernían sobre la zona euro en general y la economía española en particular.

La prima de riesgo se contrajo desde los más de 600 puntos que tocó en julio del año pasado hasta los actuales 220. La confianza en el mercado español cobró fuerza, con un destacado retorno de los inversores internacionales, atraídos por las bajas valoraciones de unos activos nacionales castigados con crudeza. Hasta 38.000 millones de euros procedentes del exterior entraron en el primer semestre de 2013, según datos del Banco de España. Desde entonces, las oportunidades de inversión aguardan a unos ahorradores obligados a asumir unos riesgos que los tradicionales inversores españoles suelen evitar, debido a su carácter conservador.

Las casas de análisis, los expertos y las instituciones han bautizado el año 2014 como el ejercicio de la consolidación y salida de la crisis para Europa, y para España. La perspectiva en las principales economías ha mejorado y la zona euro está recobrando impulso a medida que se estabiliza la crisis de deuda, tal y como ha resaltado a principios de esta semana la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Así, la entidad con sede en París prevé un crecimiento económico global del 3,6% para el año próximo y de un 1,1% para la eurozona. Las estimaciones para nuestro país oscilan entre el 0,4% que pronostica la OCDE y un repunte del 0,7% que augura el FMI.

La menor carga de austeridad, los bajos tipos de interés y el mantenimiento de las políticas monetarias expansivas por parte de los bancos centrales, pese a la más que probable retirada parcial de las medidas de estímulo de la Reserva Federal (Fed) en Estados Unidos, explicarían esas previsiones, según apunta Inversis Banco. Philippe Waechter, economista jefe de la gestora Natixis, considera que “el entorno actual, unido a una tasa de inflación baja, significa que no debemos esperar una escalada de los tipos de interés a largo plazo”. James Balfour, analista de Loomis, Sayles & Company, espera que la Fed mantenga los tipos de interés “cerca de cero durante todo 2014 y la mayor parte de 2015”.

Ahora bien, tras los rallies bursátiles de la segunda mitad de año —que han llevado a la Bolsa de Nueva York y al DAX alemán a máximos y a una revalorización del Ibex en torno al 20% en lo que va de año—, un entorno de tipos bajos y los grandes rendimientos obtenidos con la renta fija en 2013, los expertos sostienen que si no se está dispuesto a exponerse a pérdidas, no habrá lugar para las ganancias. Y es que la máxima que relaciona riesgo y rentabilidad cobrará más sentido que nunca el próximo año. “El inversor debe entender que sin asumir riesgos no va a obtener una rentabilidad más allá del 1% el próximo ejercicio”, remarca David Cano, socio de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Los expertos de Julius Baer lo resumen de esta manera. “Si los inversores desean obtener rendimientos positivos, tendrán que abandonar sus zonas de confort”.

Depósitos
Los depósitos han supuesto un refugio seguro para aquellos ahorradores con unos objetivos de rentabilidad relativamente modestos y perfiles con aversión al riesgo. Han sido, sin lugar a dudas, el producto de ahorro predilecto de los españoles.

Sin embargo, tras la denominada guerra de depósitos que protagonizaron bancos y cajas hasta principios de 2013 en busca de recursos con los que financiarse, y que precisó incluso la intervención del Banco de España, las remuneraciones que ofrecen las entidades por los depósitos actuales han pasado de superar el 4% a apenas alcanzar el 2%. Los topes de remuneración están hoy limitados al 1,75% para depósitos a menos de un año, al 2,25% para plazos de 12 a 24 meses y al 2,75% a partir de dos años.

Bankinter, Banco Finantia Sofinloc y Espírito Santo desafían a Luis María Linde, gobernador del Banco de España, con depósitos que pueden llegar a ofrecer en algunos casos el 3%.

Aquellos inversores que precisen retornos atractivos deberán correr mayores riesgos y acudir a la renta variable, ya sea a través de fondos de inversión o con la compra directa de acciones. Y el Ibex, el principal selectivo español, se sitúa como una de las referencias ineludibles entre las principales casas de análisis.
“Las Bolsas sin duda deberían ser el activo más beneficiado en 2014, de la mano de una combinación de precios razonables, elevada liquidez, inflación contenida y mejora en las perspectivas macro”, razona José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citigroup en España. “Las acciones japonesas y, en menor medida, las europeas se deberían beneficiar también de la posición proactiva de sus bancos centrales por mantener unas condiciones financieras laxas. Esperamos asimismo subidas de un dígito en las Bolsas de EE UU y las emergentes”, indica Campuzano.

Inversis Banco estima que el Stoxx 600 y el Ibex 35 tienen un potencial de revalorización del 15% y del 20%, respectivamente. El índice español seguirá teniendo una mayor volatilidad que sus homólogos europeos. Por sectores, telecomunicaciones, automoción, finanzas, energía y materiales básicos son los favoritos de Inversis ante 2014.

Para la gestora de fondos Schroders, “el final del programa de relajación monetaria en EE UU debería tener un impacto mínimo en la renta variable europea. Eso sí, la selección de valores es ahora más importante que nunca”. Juan Luis García Alejo, director general de Inversis Gestión, resalta que aquellos inversores con perfiles más agresivos deberán seguir con las pautas con las que iniciaron 2013. “Este año parece que volverá a ser favorable para la Bolsa, pero el margen de sorpresa es menor y las valoraciones se han ido ajustando a métricas más normales”.

Unas previsiones que comparte David Cano, de AFI. “La clave en 2014, con un entorno mundial positivo y estabilidad a nivel mundial en los bancos centrales, que no se verán apremiados por retirar los estímulos ante la ausencia de inflación, estará en los beneficios empresariales, de entre el 10% y el 12% para mantener la tendencia positiva”. En el caso del Ibex, prosigue Cano, “entendemos que está infravalorado, se ha quedado muy atrás respecto a sus homólogos europeos, por lo que aún tendrá recorrido y un mejor comportamiento”. Para García Alejo, dentro de la zona euro, “el Ibex ocupa un lugar destacado”. Entre sus apuestas para 2014 destacan compañías como Mapfre, BBVA, Telefónica, Philips, Deutsche Bank, Lonmin o Lagardère.

Nuevos recortes
Por contra, Soledad Pellón, estratega de mercados de IG Markets, espera que la retirada de los incentivos en EE UU se produzca en el primer trimestre de 2014. “Además, al comienzo del próximo año se volverá a hablar de un posible nuevo rescate a Grecia y del final del de Portugal. Por todo ello, no esperamos un primer trimestre demasiado positivo para las Bolsas”, explica Pellón. Así, se decantan “por una cartera mixta, con presencia de valores defensivos (Vidrala, Grifols y Técnicas Reunidas), una opción intermedia (IAG), otra cíclica (Sacyr) y una de mayor riesgo como Abengoa”. En cuanto a la deuda corporativa, “cuando los mercados empiecen a descontar los estímulos de la Reserva Federal será momento de ponerse corto en bonos americanos. Este tipo de operaciones se pueden hacer a través de productos como los contratos por diferencias (CFD)”, concluye Pellón.

Victoria Torre, analista del banco online Self Bank, destaca las principales acciones que incluye en su cartera: OHL, Jazztel, Repsol, Técnicas Reunidas y Grifols. “Entre los preferidos en Europa: Volkswagen, Sanofi, LVMH, Total, SAP, Philips, ING y BNP, y en EE UU destacamos Apple, Cisco, Tyco, Pfizer, Chevron, Wells Fargo, Berkshire Hathaway y ConocoPhillips”.

Tras el buen año en términos de rentabilidad que ha supuesto la renta fija en 2013, los analistas coinciden en “tener especial cuidado ante 2014”. Brillan las emisiones privadas de deuda. En el corto y medio plazo, el descenso en la prima de riesgo y los tipos de interés ha consumido el potencial de ganancia.

Las previsiones apuntan a un deterioro del rendimiento en los plazos largos, con una rentabilidad del bono a 10 años americano en el 3,2%, y del alemán, del 2,1%, según Inversis. Resaltan cierto recorrido en los bonos de países de la periferia europea, aunque menor que en 2013. Eso sí, mantienen la preferencia por los títulos a largo plazo españoles. “La clave para estos activos es fundamentalmente el cupón, que permite rentabilidades por encima del 3%”, apuntan en la entidad.

“En renta fija pensamos que hay poco que ganar en términos de rentabilidad en los bonos gubernamentales de alta calidad. Tampoco nos sentimos muy cómodos con los niveles alcanzados por el high yield. Seguimos apostando por los bonos corporativos de calidad, pero reduciendo el riesgo de duración. Hay más valor en renta fija corporativa de compañías con balances saneados que en renta pública”, apunta Fernando Luque, analista de Morningstar. En esta línea, Gabriel Ximénez de Embún, de Credit Suisse, expone que “nuestra preferencia son los bonos de países periféricos, ya que siguen ofreciendo diferenciales de rentabilidad interesantes respecto a los bonos de deuda pública del núcleo europeo”.

“Desde nuestro punto de vista, los fondos son el vehículo más eficiente y recomendable para invertir, un producto óptimo para el inversor particular. Por dos motivos: por su tratamiento fiscal y porque permiten mantener una cartera diversificada y gestionada de forma profesional”, defiende David Cano. En términos de rentabilidad, todas las categorías de fondos de inversión acumulan rentabilidades positivas en los últimos cinco años, del 3,06% anual en el conjunto, lo que supera a la inflación en el mismo periodo.
Para Paula Mercado, de VDOS Stochastics, “el mercado de fondos puede continuar sumando aportaciones netas también durante 2014”.

“Tras las incertidumbres del pasado año, los fondos se perciben nuevamente como el vehículo de inversión ventajoso que siempre han sido: con un elevado índice de diversificación y seguridad, gestionado por profesionales y con ventajas fiscales que permiten traspasos entre diferentes productos sin atraer deducciones”, puntualiza. Para no arriesgar excesivamente, los gestores recomiendan combinar fondos con distintos grados de riesgo, en función del perfil del cliente.

“La atención de los inversores en 2014 se centrará en fondos dinámicos y flexibles que inviertan en renta fija global para un inversor más conservador o en fondos de renta variable alejados de los índices para inversores que busquen mayor rentabilidad”, señala Javier Mallo, director de ventas de Legg Mason.
Los planes de pensiones cuentan con importantes ventajas fiscales, pero deben reunir una serie de condiciones para maximizar esas ventajas. Minimizar el coste en comisiones, reinvertir las ventajas fiscales dentro del mismo plan (reinvertir la cantidad que se deduce cada año en previsión complementaria) y disponer de un tipo impositivo muy alto a la hora de aportar y muy bajo a la hora de retirar. Las rentabilidades medias anuales de los planes desde su nacimiento hace 23 años se han situado en el entorno del 5%, superando en cerca de un 2% la inflación.

Claves para elegir la mejor opción

1. El perfil inversor. Determina el riesgo que el cliente está dispuesto a asumir, las eventuales pérdidas que podrían derivarse de su inversión. El asesoramiento de la entidad resulta clave, de ahí su regulación desde 2007 con la entrada en vigor de la normativa comunitaria Mifid.

2. El horizonte de inversión. En estrecha vinculación con las necesidades de liquidez del inversor. En el caso de una inversión a largo plazo, el ahorrador no podrá contar con ese dinero en el tiempo estipulado, a menos que pueda asumir el coste de un rescate anticipado.

3. Comisiones. Los gastos aplicables por administración, depósito y otros pueden suponer un importante coste. De ahí que deban estudiarse y analizarse con detenimiento.

4. Fiscalidad. Elemento sustancial para rentabilizar una cartera de inversión. La eliminación de la deducción por compra de vivienda ha dejado a los inversores sin uno de los beneficios fiscales más populares. Sus opciones para desgravar del IRPF se centran en los planes de pensiones y la inversión en empresas cotizadas en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

Por su parte, los fondos de inversión y los planes de pensiones permiten al ahorrador aplazar la tributación. Desde el 1 de enero de 2013, las ganancias patrimoniales obtenidas con la venta de determinados activos que hayan sido adquiridos en un plazo inferior a 12 meses tributan en la base general del ahorro (del 24,75% al 56%, según la comunidad autónoma). Las ganancias generadas con los activos mantenidos más de un año tributarían como rendimientos del ahorro, es decir, del 21% al 27%, en función de las mismas.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Las cotizadas ganan atractivo entre los inversores institucionales

Publicado en El País / Cinco Días
PABLO PICO RADA / 30 de septiembre de 2013
http://cincodias.com/cincodias/2013/09/27/empresas/1380304009_931102.html

Los fondos dan estabilidad y continuidad a los proyectos empresariales. España vuelve a ser atractiva para el capital internacional. Unas 9.000 instituciones invierten en las empresas del Ibex.

Los fondos internacionales han vuelto sus ojos hacia España. El segundo semestre del año ha marcado un punto de inflexión para decenas de instituciones extranjeras que encuentran numerosas oportunidades de inversión en el país. Las inversiones se centran en el sector inmobiliario, con la adquisición de inmuebles, oficinas o empresas inmobiliarias, marcadas por la constitución del Sareb y los bajos precios derivados de los escombros del ladrillo, pero también han vuelto a apostar por participaciones en empresas del Ibex 35.

A raíz de la crisis económica y de deuda europea, el peso de los inversores institucionales en las grandes empresas españolas cotizadas se había reducido en los últimos años. Sin embargo, desde el verano la tendencia parece haberse invertido. “España es hoy una oportunidad de inversión en el mundo”, explica Domingo García Coto, director del servicio de estudios de BME. Además, “no hay razón para pensar en un cambio brusco, la inversión institucional continuará siendo importante y evolucionará al alza en los próximos meses”, concluye Coto.
Sin los fondos institucionales no podrían existir los mercados de capitales
“Durante el año 2011 y parte de 2012, la inversión extranjera sufrió mucho,la marca España no pasaba por sus mejores momentos”, expone Ángel Martínez-Aldama, director del Observatorio InvercoPero desde septiembre, la intervención de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), diciendo que estaba dispuesto a hacer todo lo necesario para salvar al euro, junto a una mejora de los datos macro en España, calmaron las aguas de la eurozona y de España en particular. La prima de riesgo mejoró de forma notable desde los más de 600 puntos que tocó en julio del año pasado, y todo ello, según Martínez-Aldama, “ha supuesto un acicate entre los inversores institucionales extranjeros para tomar parte en distintas inversiones en España”.

El anuncio de Mario Draghi puso fin a una fuga de capitales en Europa que entre 2011 y agosto de 2012 había sumado más de 700.000 millones de euros, y entre septiembre y diciembre del pasado año, unos 100.000 millones regresaron a la periferia de la eurozona. Con el tiempo, la situación se ha estabilizado y los inversores han vuelto a apuntar a España. Según Martínez-Aldama, “la mejora a nivel institucional en relación a hace apenas 15 meses es innegable”. El mercado español vuelve a resultar atractivo.

Mejora de percepción
De esa mejora del riesgo y la percepción del país se han beneficiado las compañías cotizadas. Tal y como reza un informe de BME del mes de agosto, hasta 9.000 fondos mundiales están presentes en las compañías del Ibex 35. Dicho informe resalta que los principales inversores institucionales del mundo cuentan en sus carteras con participaciones en las grandes empresas cotizadas por valor de 72.000 millones de euros, según datos proporcionados por FactSet de mayo de 2013. Los inversores institucionales estadounidenses son los mayores propietarios de acciones del Ibex 35 por valor de 20.729 millones de euros a través de 1.205 fondos. Europa (67%) y Norteamérica (35%) concentran la participación institucional en empresas del selectivo madrileño.

Fuentes de Red Eléctrica inciden en ese cambio de tendencia por parte de los inversores respecto al país y sus beneficios. “La creciente presencia de inversores institucionales en el accionariado de las empresas cotizadas españolas es una realidad muy positiva para la economía española, dado que son organizaciones que analizan detalladamente las empresas en las que invierten. Ello demuestra la confianza que tienen en las empresas españolas”. Asimismo, desde Red Eléctrica, en la que un 70% del total del capital está en manos de inversores institucionales extranjeros, han observado “una entrada importante de inversión institucional extranjera en los mercados de capitales de España, con un elevado activismo accionarial que no existía en el pasado”.
Los inversores de EE UU son dueños de 21.000 millones de euros en acciones de la Bolsa española
Los inversores parecen volver la vista a las cotizadas nacionales y de nuevo atienden a los fundamentales de las compañías, dejando atrás las ventas indiscriminadas movidas por el pánico bursátil. Los fondos de inversión cotizados o ETF están tomando cada vez más participación en las acciones del Ibex. Según el informe de BME, Indra es la compañía con mayor participación individual de un fondo en su capital, un 10%, por 170 millones de euros. En términos de valor sobre la participación, destacan Banco Santander, con 1.277 millones de euros, un 2,2% del capital del banco, y Telefónica, con 1.105 millones y un 2,1% del capital. Les siguen BBVA, Inditex, Iberdrola y Repsol.

Firmino Morgado, gestor del fondo Iberia dela casa Fidelity, reconoce en España importantes oportunidades de inversión. Así, tras “la espectacular consolidación del sector bancario, entidades como Santander, BBVA, Caixabank o Bankinter están entre mis cinco primeras posiciones, pues están bien gestionadas, tienen balances saneados y también se hallan a unos precios muy atractivos”.

Pero, como resalta García Coto, debemos distinguir entre inversores institucionales nacionales y extranjeros. “Falta inversión institucional doméstica en renta variable. Entre los fondos españoles, la participación en empresas cotizadas es pequeña. Según datos de propiedad de acciones, apenas llega al 5,4% –5.047 millones de euros, según las cifras del informe de BME–, un nivel muy bajo en relación a otros mercados. Por el contrario, la participación de los institucionales extranjeros se encuentra en máximos y es bastante estable, poseen entre el 39% y 40% del capital de las cotizadas, en buena parte a través de esos más de 9.000 fondos mundiales”, remarca Coto.

Pero ¿qué papel desempeñan estos inversores y fondos en las cotizadas? Nuria Pascual, directora financiera y de relaciones con inversores de Grifols, indica que la presencia de estos fondos en las compañías españolas es, ante todo, necesaria. “Sin fondos institucionales no podrían existir los mercados de capitales. Hay que tener en cuenta que hay fondos con vocación de permanencia a largo plazo y los hay más cortoplacistas, y como tal hay que gestionarlo”.

Su presencia permite, según Pascual, “dar estabilidad y continuidad a proyectos empresariales. En nuestro caso hemos contado y contamos con fondos de todo tipo que suscriben tanto acciones ordinarias con derecho de voto y otros que suscriben acciones sin derechos políticos”. Para García Coto, “la entrada de inversores institucionales en el capital de las empresas españolas en los últimos 25 años ha sido clave en el proceso de expansión internacional que han llevado a cabo”. 

Desde Red Eléctrica esgrimen que “actualmente los grandes fondos de inversión extranjeros intentan involucrarse cada vez más en la supervisión de la gestión de las empresas en las que invierten”. Según García Coto, la inversión institucional del exterior se está yendo “a las empresas más grandes, pues son valores muy líquidos en los que poder tomar y deshacer posiciones, pero se están analizando todo tipo de oportunidades. Se ha generalizado el interés por otros activos españoles, que se materializará más tarde”. 

Pascual matiza que “en nuestro caso no hemos visto una reducción del peso de fondos institucionales. Nosotros siempre hemos tenido fondos, principalmente internacionales, en nuestro accionariado”. Y considera que, respecto a la tendencia futura, esperan que “en líneas generales, España genere confianza y emita señales positivas al mercado para que determinados fondos se planteen ponderar más su exposición".

Los analistas de las grandes gestoras apuestan por un reequilibrio en las carteras de los principales inversores institucionales desde la renta fija a la variable.