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martes, 13 de enero de 2015

Los dueños de la Bolsa española

Publicado en EL PAÍS / Cinco Días
PABLO PICO RADA / 13 de enero de 2015
http://cincodias.com/cincodias/2015/01/12/mercados/1421085060_398156.html

Los hogares españoles poseen el 27% de las cotizadas, la participación más alta de los últimos 11 años.

Getty Images
Inversores extranjeros, familias y empresas no financieras aglutinan en torno al 85% de la totalidad de la Bolsa. El resto se reparte entre bancos y cajas (5,1%, en mínimos históricos y muy lejos del 15% de los años noventa); compañías de seguros (2,4%), Administraciones públicas (2,3% frente al 0,5% de hace un año) y entidades de inversión colectiva (5%).

Los datos muestran que su participación y peso ha variado de forma notable durante los últimos ejercicios, como reflejo del impacto de la crisis y la reestructuración del sistema financiero español. 

Los inversores no residentes mantienen en 2014 su papel hegemónico como propietarios de los títulos de las cotizadas nacionales, con un 41,5% de ellos, el nivel más alto de la historia, casi cinco puntos por encima que en 2007 (36,8%) y más del doble que en el conjunto de la Unión Europea, según el Informe de Mercado 2014 realizado por Bolsas y Mercados Españoles (BME).

Una inyección de capital foráneo en el parqué que se ha mantenido por encima del 30% en las dos últimas décadas y que pone de manifiesto la integración de la economía y del mercado español en el ámbito internacional. 

Y todo hace indicar que continuará al alza. “Las previsiones de crecimiento para nuestra economía en 2015 y el hecho de que el Ibex cuente con empresas muy interesantes que ofrecen grandes oportunidades otorgan un potencial al mercado español superior al de la media de Bolsas europeas”, esgrime Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

Aún más espectacular ha sido el renovado interés de los hogares españoles por las acciones. Su peso en la propiedad de las cotizadas se acerca al 27%, por valor de 183.387 millones de euros, un 48% más que un año antes y un 9,4% del total de activos financieros de las familias, de acuerdo a los datos publicados por el Banco de España. Tras aumentar seis puntos en los dos últimos ejercicios, el nivel de participación de las familias en la renta variable es el más elevado en 11 años, desde el 26% cosechado en 2003.

Los hogares españoles poseen el 27% de las cotizadas, la participación más alta de los últimos 11 años

El desembarco de los pequeños inversores en el parqué responde a múltiples razones. Entre otras, la búsqueda de una rentabilidad que empiezan a negar otros destinos tradicionales del ahorro familiar. “Una búsqueda que de alguna forma ha sido forzada por la actuación de los bancos centrales. Es la llamada represión financiera: el Banco Central Europeo (BCE), con sus políticas de tasas de interés prácticamente nulas, está casi obligando a los tradicionales ahorradores a pasarse al bando de los inversores si quieren obtener algo de rentabilidad con su dinero”, opina Fernando Luque, editor de la firma de análisis Morningstar en España.

También explican este hecho la pérdida de atractivo de la inversión inmobiliaria –refugio clásico del ahorro en nuestro país– o las generosas políticas de retribución al accionistade las cotizadas. Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, afirma: “Esa peculiaridad del dividendo en España, hace que la Bolsa española sea considerada por muchos como una alternativa a la renta fija”.

Los dividendos de las compañías alcanzaron un récord de 43.500 millones de euros en 2014, un 90% más que el ejercicio previo, lo que consolidó al Ibex como el parqué europeo con mayor rentabilidad.

López-Gálvez también apunta que “los bancos cotizados muchas veces ofrecen a través de sus redes comerciales la inversión en acciones del propio banco como alternativa de inversión”. Este hecho, “junto a la adquisición de una mayor cultura financiera de la ciudadanía”, ha acercado a los particulares a la Bolsa.

La presencia de pequeños inversores en el parqué español se incrementó desde 2012 cuando grandes valores como Santander, Telefónica, Repsol o Iberdrola pusieron en marcha de manera masiva los programas de scrip dividend o dividendo elección. Así, una mayoría de accionistas recibió acciones en vez de cobrar el dividendo en efectivo.

El doble que en la Unión Europea
La participación de las familias españolas en las compañías cotizadas se eleva a más del doble que en el conjunto de la Unión Europea. El 27% del caso español contrasta con la participación de los hogares europeos en la propiedad de las acciones, que se reduce al 11% de media y se ha mantenido estable desde 2008. Un porcentaje superior en más de 15 puntos al francés o inglés (11%) y que casi triplica al de los particulares alemanes (9%).

Se trata de una estadística de compleja explicación entre los analistas. “Quizá se deba a que en otros países europeos haya una mayor concienciación en el ahorro a largo plazo a través de mecanismos de previsión social y planes de pensiones en detrimento de la operativa directa en Bolsa”, reflexiona López-Gálvez.

La preferencia de los inversores por la renta variable española se pone de manifiesto también con el aumento del volumen de contratación y del número de operaciones registradas desde mediados de 2012 en el parqué. Un crecimiento que se ha visto apoyado por las numerosas salidas a Bolsa, la presencia del sector inmobiliario a través de las nuevas sociedades de inversión denominadas Socimi o la popularidad de productos cotizados como los ETF.

La Bolsa experimentó un crecimiento en la negociación de acciones líder en Europa a lo largo del pasado año. “El número de importes negociados, con casi 71 millones de operaciones de compraventa en productos de renta variable hasta noviembre –un 46% superior al anotado hasta la misma fecha de 2013–, se situó como el más alto de la historia de la Bolsa española”, remarca Domingo García Coto, director del servicio de estudios de BME.

Con las familias y los no residentes como principales animadores, “el volumen de contratación ha superado los 880.000 millones de euros y sube un 26% respecto a 2013, por encima de los principales mercados europeos”, concluye Coto.


Las cotizadas españolas, fuertemente castigadas durante la crisis de deuda de la periferia europea, recuperaron su atractivo a mediados de 2012 gracias al apoyo del BCE. La Bolsa nacional volvía a situarse en el foco de los inversores. 

Así, el Ibex (el indicador que aglutina a los principales valores), que cerró 2014 con una revalorización del 3,66%, acumula un alza del 80% desde los mínimos marcados durante la crisis hace dos años y medio.

sábado, 10 de mayo de 2014

El embrujo del Ibex

Publicado en El PaísCinco Días
PABLO PICO RADA / 29 de abril de 2014
http://cincodias.com/cincodias/2014/04/29/mercados/1398792084_591839.html

Convertido en uno de los índices bursátiles de moda, disfruta del optimismo que destila entre los inversores. Se espera que aporte más rentabilidad que las principales plazas mundiales.


(Getty)
Tras el largo periodo de turbulencias que padeció en los momentos más agudos de la crisis, el verano de 2012 actuó de catalizador para el selectivo español. El parqué madrileño se tiñó de rojo con caídas de un 17,4% en 2010; un 13,1% en 2011 y un 4,6% en 2012. Entonces se produjo un punto de inflexión que pudo constatarse a lo largo de 2013, cuando el Ibex alcanzó una revalorización superior al 21% anual. La Bolsa despedía un ejercicio con subidas por primera vez desde 2009, cuando el incremento fue del 30%. En lo que llevamos de año ha mantenido la tendencia positiva, anotándose más de un 5%, y varios expertos apuntan que finalizará 2014 por encima del resto de las principales plazas mundiales.

El selectivo español goza de un notable atractivo entre los inversores y ha consolidado su posición como uno de los índices favoritos respecto a sus homólogos europeos o estadounidenses en los últimos meses. “Creo que lo más probable es que el Ibex finalice el año por encima del resto de mercados europeos, de Estados Unidos y de emergentes. Sobre Japón, hay dudas de si van a darle un giro más expansivo a su política monetaria”, aduce Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

Una evolución positiva que los analistas prevén que se mantenga en los próximos meses. Máxime cuando la Bolsa nipona se revalorizó un 23% en 2012 y un 56% en 2013, la mayor subida del Nikkei en 40 años. Los índices de Wall Street y el Dax alemán –solo por encima del Ibex como la Bolsa con mayores alzas en 2013 entre las plazas del Viejo Continente– alcanzaron nuevos máximos históricos y los grandes mercados europeos cosecharon subidas de dos dígitos.

Dos escenarios
En términos de rentabilidad, los analistas barajan para el Ibex un alza de entre el 10% y el 20%. “Pensamos que el Ibex puede terminar el año con una subida de entre un 10% y un 15%, para cerrar entre los 11.000 y los 11.500 puntos”, explica Daniel Pingarrón. “Barajamos un escenario base para el Ibex de 10.800 puntos y otro más optimista que nos llevaría a una valoración de 12.100 puntos (un alza del 22%) –lejos aún de sus máximos históricos alcanzados en noviembre de 2007, cuando tocó los 15.945 puntos–. La diferencia la marcará el ritmo de recuperación económica global y su menor o mayor traslado a los resultados empresariales”, expone Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4.

Pero para que este último escenario se cumpla “es necesario que los beneficios empresariales tomen el relevo a la liquidez de los bancos centrales, que suponen una reducción en los costes de financiación, como impulsores de nuevas subidas en las Bolsas”, concluye. En el campo de los resultados empresariales, Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, apunta que “las grandes compañías cotizadas españolas se verían beneficiadas de una posible bajada del impuesto de sociedades, actualmente en el 30%”.

“Creo que el Ibex seguirá haciéndolo mejor que el resto, pero es evidente que, como parte del recorrido ya está hecho con respecto a la infravaloración e infraponderación del mercado, la subida neta será más limitada en el año, no superior al 7% o 10%”, considera José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citigroup en España.

Algunos analistas se muestran más cautos respecto al Ibex. “Pensamos que a medio-largo plazo el mercado español no está especialmente barato a estos precios. Incluso, estaría ligeramente sobreponderado, en torno a un 4%. A nuestro juicio, el mercado español no es el más interesante ahora mismo en cuanto a valoración. Vemos más potencial a largo plazo en determinados mercados emergentes”, advierte Fernando Luque, editor de Morningstar en España.

Detrás de los motivos principales que subyacen bajo la renovada confianza de los inversores por el Ibex se encuentra la mayor confianza sobre la estabilidad de la zona euro, que posibilitó el regreso de los inversores internacionales y redujo las tensiones en el mercado de deuda. Los activos españoles, castigados durante la crisis, cotizaban a precios muy bajos, y los inversores comenzaron a verlos con interés. Se produjo el ansiado cambio de percepción sobre el mercado español, que de ser observado como un riesgo a evitar pasó a contemplarse de nuevo como una oportunidad de inversión. El dinero procedente del exterior regresó al Ibex, atraído por sus bajas valoraciones y las primeras pistas de una incipiente recuperación económica. Junto a todo ello, las medidas de políticas expansivas adoptadas por los bancos centrales harían el resto. Los analistas destacan además un factor diferencial, las reformas gubernamentales adoptadas, así como la estabilidad política, que desligan y distancian al mercado español de otros mercados de la periferia como Grecia o Italia.

Para cerrar el círculo, la prima de riesgo española, el diferencial de rentabilidad de deuda respecto a Alemania, continuó relajándose desde el segundo semestre de 2013, en niveles cercanos a los 290 puntos básicos. “Esto ha provocado un incremento de no residentes que deciden invertir tanto en nuestra deuda pública como en nuestras empresas. La bajada de la prima de riesgo ha permitido un mejor acceso a la financiación en los mercados de deuda a las empresas de nuestro país”, argumenta López-Gálvez.

Mejora de expectativas
La mayor confianza sobre la estabilidad en la zona euro ha hecho posible el regreso de los inversores internacionales y ha reducido las tensiones en el mercado de deuda

Natalia Aguirre considera que ese cambio de tendencia se debe “fundamentalmente al recorte en los costes de financiación, promovido a su vez por las declaraciones y actuaciones del Banco Central Europeo (BCE). Una parte viene por la confirmación de que el proyecto del euro va adelante (algo que se ponía en duda en verano de 2012) y otra parte por la mejora de expectativas en la economía española tras los ajustes y reformas estructurales que se han llevado a cabo y que han permitido a los inversores internacionales recuperar la confianza en nuestra economía”. Y es que, como recuerdan los expertos, la Bolsa actúa como indicador adelantado de la evolución de la economía real.

“A lo largo de este periodo también hemos visto una mejora en los datos macroeconómicos, con mayores previsiones de crecimiento, y el desempleo parece haber tocado fondo. El consumo privado lleva tres trimestres en positivo, y ya es de los países que más crecen de Europa. Además, se ha seguido fraguando la recapitalización bancaria y el reajuste del sistema financiero español”, señala López-Gálvez. Entre las fortalezas del selectivo español que atraen a los inversores, el analista destaca que “la mejora de la competitividad y las exportaciones son un factor clave”. “El mercado inmobiliario tendrá que repuntar tarde o temprano. Respecto al crédito, creemos que se está produciendo un punto de inflexión: los últimos datos muestran que las nuevas operaciones de crédito han aumentado un 6% interanual para empresas y un 16% en los hogares, aunque en flujos netos sigue siendo todavía negativo”, concluye.

Daniel Pingarrón destaca el hecho de que “el selectivo español es un índice más cíclico, que ha recibido un castigo mayor en el pasado”. “La economía española está siendo una de las que más están mejorando sus fundamentales respecto al ritmo anterior. Además, los activos periféricos son una inversión de moda”, afirma. Según Aguirre, “realmente los inversores se han decantado por los periféricos europeos porque el foco de riesgo se ha redireccionado hacia los mercados emergentes, afectados tanto por la retirada progresiva de los estímulos económicos planteados por la Reserva Federal de EE UU (Fed), mediante la reducción en la compra de bonos de deuda pública norteamericana, como por la desaceleración que se está observando en la economía china”.

Ese castigo padecido por la Bolsa española durante la tormenta financiera ha posibilitado que la posición de partida con la que ha iniciado el selectivo la recuperación fuera más baja respecto a los principales índices europeos y mundiales. Esta es una de las claves del buen momento por el que atraviesa el Ibex.

Paula Mercado, directora de análisis de VDOS, cree que “se trata fundamentalmente de una recuperación desde niveles muy bajos, no solo del Ibex, sino del país, que es percibido desde fuera como una oportunidad de inversión, en vista de la rápida recuperación de la balanza comercial y del esfuerzo ciudadano, que ha llevado a una notable reducción del coste de la deuda junto con una fuerte recuperación de la competitividad”.

Firmino Morgado, gestor del renombrado fondo Iberia Fund, coincide con el resto de expertos al resaltar que “el Ibex se ha visto rezagado en estos últimos años respecto a los otros índices europeos y ahora está barato frente a estos”. Y continúa: “Ello no sería un motivo por sí solo para que lo hiciese mejor; sin embargo, la economía española está mejorando rápidamente en muchos de los frentes que tenía abiertos: desde la prima del riesgo hasta el saneamiento del sector financiero, pasando por la reforma laboral y la consecuente mejora de la productividad aparejada, que ha disparado un área clave como las exportaciones”.

Más rentabilidad
Morgado se muestra optimista respecto a la evolución del índice madrileño, “las acciones comienzan a subir antes que los indicadores económicos, y pensamos que seguirán haciéndolo como antesala a una recuperación económica española más pronunciada en 2014”. Por su parte, Felipe López-Gálvez alerta: “También hay que tener en cuenta el hecho de que el Ibex es, dentro de los grandes índices del mundo, el que mayor rentabilidad por dividendo – aquella que procede exclusivamente de la retribución al accionista– va a ofrecer a lo largo del próximo año. Los datos estimados son: Ibex (4,6%), S&P500 (2,1%), Nasdaq (1,2%), Bovespa (4,1%), FTSE (3,9%), Cac (3,5%), Dax (3%), Nikkei (1,8%) o Hang Seng (3,7%). Esta circunstancia hace que el potencial del Ibex sea más limitado, aunque resulte atractivo para el accionista”.

Natalia Aguirre espera un mejor comportamiento relativo de Europa frente a Estados Unidos. “Por su mayor potencial de recuperación de los beneficios empresariales, sus mejores valoraciones y los posibles nuevos estímulos monetarios del BCE. Los países periféricos, incluido España, serían los más beneficiados de nuevas medidas expansivas del BCE”, explica.

El discurso del presidente del BCE, a mediados de 2012, fue clave en el cambio de rumbo experimentado por la Bolsa española. Así lo resalta Fernando Luque: “En realidad, la recuperación del Ibex (y su mejor comportamiento respecto a los índices europeos) empezó cuando Draghi pronunció las ya famosas palabras de que iba a hacer todo lo que fuera necesario para salvar al euro, en verano de 2012. En cierto sentido, es un movimiento de normalización, ya que anteriormente a este momento el selectivo español había tenido una evolución bastante peor que las demás Bolsas europeas”.

El mejor comportamiento que ha mantenido el Ibex respecto al resto de plazas europeas se pone de manifiesto al compararlo con el Euro Stoxx 50, el índice bursátil de referencia de la eurozona, compuesto por 50 grandes empresas europeas, cinco de las cuales son españolas. Desde agosto de 2012, la evolución comparada del Ibex ha sido siempre superior respecto al Euro Stoxx 50. “En este movimiento también ha influido el fuerte peso del sector bancario en el Ibex, que alcanza el 40% en el caso del índice español, frente a un 25% en un índice como el Euro Stoxx, ya que este sector ha tenido un comportamiento relativo muy positivo desde la fecha indicada”. Asimismo, concluye Luque, “una de las consecuencias de las palabras de Draghi ha sido una bajada de las rentabilidades de los bonos a largo plazo de la periferia europea, circunstancia que ha favorecido especialmente a los bancos españoles, muy cargados de deuda pública”.

El cambio de panorama en el mercado de deuda ha sido profundo. La deuda española se ha librado al fin de la etiqueta de activo de máximo riesgo y la rentabilidad del bono español a diez años se sitúa hoy rozando el 3%, cuando en el verano de 2012 superó ampliamente el 7%. Esto le ha permitido moverse hacia un territorio muy cercano a sus mínimos históricos, el 3,005% registrado en 2005. Una mejora que se ha trasladado a la prima de riesgo, estabilizada por debajo de los 160 puntos básicos y que se mueve en zona de mínimos desde 2010. Cabe resaltar que en Italia el interés exigido al bono italiano a diez años ha marcado nuevos mínimos históricos, si bien se sitúa entre dos y tres puntos básicos por encima del equivalente español. El equilibrio político con la llegada al poder de Matteo Renzi desde febrero ha servido para inspirar confianza en el principal país de la periferia europea. Entre el resto de países periféricos, en Grecia, que acaba de regresar al mercado con su primera colocación de deuda desde su rescate en 2010, la prima de riesgo se sitúa en 458 puntos básicos; la de Portugal, en 222, y la de Irlanda, en 134 puntos.

Marcadores de evolución
La evolución económica y su incidencia en los resultados empresariales, las actuaciones que adopte el BCE respecto a los riesgos deflacionistas y en materia de política monetaria, así como la Reserva Federal en EE UU, junto a las tensiones geopolíticas derivadas de la crisis de Ucrania, marcarán en gran medida la evolución del Ibex en los próximos meses. Pero, en cualquier caso, parece que el giro experimentado por el selectivo español y su tendencia positiva se ha asentado, y el fondo del mercado sigue siendo alcista. “Se ha creado un círculo virtuoso, en contraste con el círculo vicioso anterior”, observa Tim Stevenson, director de renta variable europea de Henderson, quien añade que “España se ha recuperado porque hay signos evidentes de que el doloroso proceso de ajuste está empezando a dar sus frutos: el desempleo está empezando a declinar y una variedad de indicadores económicos parece alentadora. Además, se ha producido un fuerte descenso de los costes de financiación”.

Llegados a este punto, la necesidad de refrendar todos los buenos augurios que los inversores han mostrado sobre el mercado español se hace imprescindible para mantener la senda positiva del selectivo español. Toca ratificar las primeras señales positivas sobre la recuperación económica, materializadas con la salida oficial de la recesión de la economía española, al crecer un 0,1% en el tercer trimestre y un 0,2% en el segundo trimestre de 2013, y la mejora de las previsiones de crecimiento cara a 2014 de distintos organismos. Pero conviene no perder de vista el incontrolable incremento de la deuda pública, ya en el 96% del PIB, 987.000 millones de euros, a pesar de los esfuerzos de consolidación fiscal, y la posible preocupación de los inversores en la capacidad atribuida al país para devolver la deuda. Porque, como recuerda Martínez Campuzano, “el mercado siempre vive de expectativas; ahora se trata de no decepcionar a las generadas de forma positiva sobre España”.



LAS PRINCIPALES APUESTAS DE LOS ANALISTAS
Ante las escasas alternativas interesantes de inversión con que cuentan actualmente los inversores, los analistas afirman que la Bolsa seguirá siendo la mejor opción de los inversores en su búsqueda de rentabilidad.
Las recomendaciones por parte del consenso de analistas, en cuanto a la renta variable española, se focalizan en compañías del sector de la construcción, empresas industriales y de servicios públicos (utilities). Los expertos fijan el foco en la recuperación, con empresas ligadas al crecimiento económico mundial. CAF, Sacyr, Técnicas Reunidas, OHL, Enagás, Acerinox, Airbus, Ferrovial, Miquel i Costas y ­Jazztel dominan entre los analistas, con recomendaciones de compra que se sitúan en una horquilla de entre el 65% y el 80%, según el consenso de Bloomberg.
Los analistas incorporan también a sus carteras compañías financieras. “Especialmente los bancos nacionales, con preferencia por los que tienen una gran exposición a Latinoamérica, que han tenido un comportamiento positivo”, remarca Tim Stevenson. Una apuesta en la que coincide Firmino Morgado. “Nos gusta especialmente el sector financiero, pues la consolidación bancaria se halla en su recta final y deberían producirse mejoras cuando el sector apuntale definitivamente sus balances. Entidades como BBVA, CaixaBank, Santander o Bankinter son fuertes, están bien gestionadas, tienen unos balances totalmente saneados y se hallan en precios históricamente atractivos”.
Por su parte, Daniel Pingarrón destaca que “hay varios valores interesantes en el selectivo. En el actual entorno, nos decantaríamos por una cartera mixta compuesta de Sacyr, Bankinter, Grifols, REE y Acciona”. Para un inversor de perfil de riesgo moderado, “desde Renta 4 recomendamos nuestra cartera de 5 grandes”, resume Natalia Aguirre, “compuesta por Inditex, Repsol, BBVA, Dia y OHL”.


LA RENTA VARIABLE BUSCA ATRAER AL INVERSOR MODERADO
La esperada continuación de descensos en los rendimientos de productos ligados al ahorrador con un perfil más conservador, como la renta fija y los depósitos –con la mayoría de las ofertas por debajo del 2% TAE–, puede producir un movimiento de inversores hacia las acciones, en busca de unos ratios de rentabilidad más atractivos. “No sería de extrañar que muchos inversores, ante la situación de bajos tipos de interés en el mercado de bonos y en los depósitos bancarios, pudieran buscar rentabilidad en otras clases de activos, como la Bolsa. Dentro de este contexto, no es descabellado buscar mayores retornos en el Ibex atraídos por la rentabilidad por dividendo que ofrece, la mayor entre las principales Bolsas”, expone López-Gálvez, de Self Bank.
Según Natalia Aguirre, “es evidente que en el entorno actual de tipos en mínimos históricos, y con la expectativa de que se mantengan así durante un largo periodo de tiempo, el inversor que pretenda obtener una mayor rentabilidad tendrá que estar dispuesto también a asumir un mayor riesgo, si bien hay que tener en cuenta que la renta variable puede no ser adecuada para todos los perfiles de riesgo, y cada inversor debe valorar cuál es su capacidad para asumir la mayor volatilidad de las inversiones en Bolsa”.
En su búsqueda de mayores márgenes de rentabilidad, “estamos viendo, poco a poco, un mayor apetito por el riesgo por parte del inversor español. De hecho, este mes de marzo ha sido el decimoquinto mes consecutivo de entradas netas de dinero en fondos de renta variable española”, cuantifica Fernando Luque. Así como en el de renta fija periférica –con la deuda española en manos de inversores extranjeros en zona de máximos, según datos del Tesoro–.
Paula Mercado incide en que “es algo que puede ya percibirse en los fondos de inversión de gestoras españolas. Fondos mixtos y de renta variable están creciendo de manera notable, a pesar de que aún les supera el crecimiento de los fondos de gestión pasiva”.




viernes, 13 de diciembre de 2013

Sin riesgo no hay ganancia

Publicado en El País – Cinco Días
PABLO PICO RADA / 13 de diciembre de 2013
http://cincodias.com/cincodias/2013/12/13/mercados/1386958624_013784.html

Las percepciones y diferentes sensibilidades de los inversores pueden suponer la delgada línea que separa el éxito del fracaso en el intrincado y complejo mercado de capitales. 

2014: obtener rentabilidad exigirá riesgo. GETTY
Si hace poco más de un año un escenario apocalíptico inundaba de pesimismo y riesgos la economía europea, con la quiebra del euro como telón de fondo, las previsiones de los expertos para el próximo ejercicio confían en una recuperación gradual de la economía global.

El anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de hacer cuanto fuera necesario para salvaguardar el euro, junto a los datos macroeconómicos de la segunda mitad de año, comenzaron a alejar los peores augurios que se cernían sobre la zona euro en general y la economía española en particular.

La prima de riesgo se contrajo desde los más de 600 puntos que tocó en julio del año pasado hasta los actuales 220. La confianza en el mercado español cobró fuerza, con un destacado retorno de los inversores internacionales, atraídos por las bajas valoraciones de unos activos nacionales castigados con crudeza. Hasta 38.000 millones de euros procedentes del exterior entraron en el primer semestre de 2013, según datos del Banco de España. Desde entonces, las oportunidades de inversión aguardan a unos ahorradores obligados a asumir unos riesgos que los tradicionales inversores españoles suelen evitar, debido a su carácter conservador.

Las casas de análisis, los expertos y las instituciones han bautizado el año 2014 como el ejercicio de la consolidación y salida de la crisis para Europa, y para España. La perspectiva en las principales economías ha mejorado y la zona euro está recobrando impulso a medida que se estabiliza la crisis de deuda, tal y como ha resaltado a principios de esta semana la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Así, la entidad con sede en París prevé un crecimiento económico global del 3,6% para el año próximo y de un 1,1% para la eurozona. Las estimaciones para nuestro país oscilan entre el 0,4% que pronostica la OCDE y un repunte del 0,7% que augura el FMI.

La menor carga de austeridad, los bajos tipos de interés y el mantenimiento de las políticas monetarias expansivas por parte de los bancos centrales, pese a la más que probable retirada parcial de las medidas de estímulo de la Reserva Federal (Fed) en Estados Unidos, explicarían esas previsiones, según apunta Inversis Banco. Philippe Waechter, economista jefe de la gestora Natixis, considera que “el entorno actual, unido a una tasa de inflación baja, significa que no debemos esperar una escalada de los tipos de interés a largo plazo”. James Balfour, analista de Loomis, Sayles & Company, espera que la Fed mantenga los tipos de interés “cerca de cero durante todo 2014 y la mayor parte de 2015”.

Ahora bien, tras los rallies bursátiles de la segunda mitad de año —que han llevado a la Bolsa de Nueva York y al DAX alemán a máximos y a una revalorización del Ibex en torno al 20% en lo que va de año—, un entorno de tipos bajos y los grandes rendimientos obtenidos con la renta fija en 2013, los expertos sostienen que si no se está dispuesto a exponerse a pérdidas, no habrá lugar para las ganancias. Y es que la máxima que relaciona riesgo y rentabilidad cobrará más sentido que nunca el próximo año. “El inversor debe entender que sin asumir riesgos no va a obtener una rentabilidad más allá del 1% el próximo ejercicio”, remarca David Cano, socio de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Los expertos de Julius Baer lo resumen de esta manera. “Si los inversores desean obtener rendimientos positivos, tendrán que abandonar sus zonas de confort”.

Depósitos
Los depósitos han supuesto un refugio seguro para aquellos ahorradores con unos objetivos de rentabilidad relativamente modestos y perfiles con aversión al riesgo. Han sido, sin lugar a dudas, el producto de ahorro predilecto de los españoles.

Sin embargo, tras la denominada guerra de depósitos que protagonizaron bancos y cajas hasta principios de 2013 en busca de recursos con los que financiarse, y que precisó incluso la intervención del Banco de España, las remuneraciones que ofrecen las entidades por los depósitos actuales han pasado de superar el 4% a apenas alcanzar el 2%. Los topes de remuneración están hoy limitados al 1,75% para depósitos a menos de un año, al 2,25% para plazos de 12 a 24 meses y al 2,75% a partir de dos años.

Bankinter, Banco Finantia Sofinloc y Espírito Santo desafían a Luis María Linde, gobernador del Banco de España, con depósitos que pueden llegar a ofrecer en algunos casos el 3%.

Aquellos inversores que precisen retornos atractivos deberán correr mayores riesgos y acudir a la renta variable, ya sea a través de fondos de inversión o con la compra directa de acciones. Y el Ibex, el principal selectivo español, se sitúa como una de las referencias ineludibles entre las principales casas de análisis.
“Las Bolsas sin duda deberían ser el activo más beneficiado en 2014, de la mano de una combinación de precios razonables, elevada liquidez, inflación contenida y mejora en las perspectivas macro”, razona José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citigroup en España. “Las acciones japonesas y, en menor medida, las europeas se deberían beneficiar también de la posición proactiva de sus bancos centrales por mantener unas condiciones financieras laxas. Esperamos asimismo subidas de un dígito en las Bolsas de EE UU y las emergentes”, indica Campuzano.

Inversis Banco estima que el Stoxx 600 y el Ibex 35 tienen un potencial de revalorización del 15% y del 20%, respectivamente. El índice español seguirá teniendo una mayor volatilidad que sus homólogos europeos. Por sectores, telecomunicaciones, automoción, finanzas, energía y materiales básicos son los favoritos de Inversis ante 2014.

Para la gestora de fondos Schroders, “el final del programa de relajación monetaria en EE UU debería tener un impacto mínimo en la renta variable europea. Eso sí, la selección de valores es ahora más importante que nunca”. Juan Luis García Alejo, director general de Inversis Gestión, resalta que aquellos inversores con perfiles más agresivos deberán seguir con las pautas con las que iniciaron 2013. “Este año parece que volverá a ser favorable para la Bolsa, pero el margen de sorpresa es menor y las valoraciones se han ido ajustando a métricas más normales”.

Unas previsiones que comparte David Cano, de AFI. “La clave en 2014, con un entorno mundial positivo y estabilidad a nivel mundial en los bancos centrales, que no se verán apremiados por retirar los estímulos ante la ausencia de inflación, estará en los beneficios empresariales, de entre el 10% y el 12% para mantener la tendencia positiva”. En el caso del Ibex, prosigue Cano, “entendemos que está infravalorado, se ha quedado muy atrás respecto a sus homólogos europeos, por lo que aún tendrá recorrido y un mejor comportamiento”. Para García Alejo, dentro de la zona euro, “el Ibex ocupa un lugar destacado”. Entre sus apuestas para 2014 destacan compañías como Mapfre, BBVA, Telefónica, Philips, Deutsche Bank, Lonmin o Lagardère.

Nuevos recortes
Por contra, Soledad Pellón, estratega de mercados de IG Markets, espera que la retirada de los incentivos en EE UU se produzca en el primer trimestre de 2014. “Además, al comienzo del próximo año se volverá a hablar de un posible nuevo rescate a Grecia y del final del de Portugal. Por todo ello, no esperamos un primer trimestre demasiado positivo para las Bolsas”, explica Pellón. Así, se decantan “por una cartera mixta, con presencia de valores defensivos (Vidrala, Grifols y Técnicas Reunidas), una opción intermedia (IAG), otra cíclica (Sacyr) y una de mayor riesgo como Abengoa”. En cuanto a la deuda corporativa, “cuando los mercados empiecen a descontar los estímulos de la Reserva Federal será momento de ponerse corto en bonos americanos. Este tipo de operaciones se pueden hacer a través de productos como los contratos por diferencias (CFD)”, concluye Pellón.

Victoria Torre, analista del banco online Self Bank, destaca las principales acciones que incluye en su cartera: OHL, Jazztel, Repsol, Técnicas Reunidas y Grifols. “Entre los preferidos en Europa: Volkswagen, Sanofi, LVMH, Total, SAP, Philips, ING y BNP, y en EE UU destacamos Apple, Cisco, Tyco, Pfizer, Chevron, Wells Fargo, Berkshire Hathaway y ConocoPhillips”.

Tras el buen año en términos de rentabilidad que ha supuesto la renta fija en 2013, los analistas coinciden en “tener especial cuidado ante 2014”. Brillan las emisiones privadas de deuda. En el corto y medio plazo, el descenso en la prima de riesgo y los tipos de interés ha consumido el potencial de ganancia.

Las previsiones apuntan a un deterioro del rendimiento en los plazos largos, con una rentabilidad del bono a 10 años americano en el 3,2%, y del alemán, del 2,1%, según Inversis. Resaltan cierto recorrido en los bonos de países de la periferia europea, aunque menor que en 2013. Eso sí, mantienen la preferencia por los títulos a largo plazo españoles. “La clave para estos activos es fundamentalmente el cupón, que permite rentabilidades por encima del 3%”, apuntan en la entidad.

“En renta fija pensamos que hay poco que ganar en términos de rentabilidad en los bonos gubernamentales de alta calidad. Tampoco nos sentimos muy cómodos con los niveles alcanzados por el high yield. Seguimos apostando por los bonos corporativos de calidad, pero reduciendo el riesgo de duración. Hay más valor en renta fija corporativa de compañías con balances saneados que en renta pública”, apunta Fernando Luque, analista de Morningstar. En esta línea, Gabriel Ximénez de Embún, de Credit Suisse, expone que “nuestra preferencia son los bonos de países periféricos, ya que siguen ofreciendo diferenciales de rentabilidad interesantes respecto a los bonos de deuda pública del núcleo europeo”.

“Desde nuestro punto de vista, los fondos son el vehículo más eficiente y recomendable para invertir, un producto óptimo para el inversor particular. Por dos motivos: por su tratamiento fiscal y porque permiten mantener una cartera diversificada y gestionada de forma profesional”, defiende David Cano. En términos de rentabilidad, todas las categorías de fondos de inversión acumulan rentabilidades positivas en los últimos cinco años, del 3,06% anual en el conjunto, lo que supera a la inflación en el mismo periodo.
Para Paula Mercado, de VDOS Stochastics, “el mercado de fondos puede continuar sumando aportaciones netas también durante 2014”.

“Tras las incertidumbres del pasado año, los fondos se perciben nuevamente como el vehículo de inversión ventajoso que siempre han sido: con un elevado índice de diversificación y seguridad, gestionado por profesionales y con ventajas fiscales que permiten traspasos entre diferentes productos sin atraer deducciones”, puntualiza. Para no arriesgar excesivamente, los gestores recomiendan combinar fondos con distintos grados de riesgo, en función del perfil del cliente.

“La atención de los inversores en 2014 se centrará en fondos dinámicos y flexibles que inviertan en renta fija global para un inversor más conservador o en fondos de renta variable alejados de los índices para inversores que busquen mayor rentabilidad”, señala Javier Mallo, director de ventas de Legg Mason.
Los planes de pensiones cuentan con importantes ventajas fiscales, pero deben reunir una serie de condiciones para maximizar esas ventajas. Minimizar el coste en comisiones, reinvertir las ventajas fiscales dentro del mismo plan (reinvertir la cantidad que se deduce cada año en previsión complementaria) y disponer de un tipo impositivo muy alto a la hora de aportar y muy bajo a la hora de retirar. Las rentabilidades medias anuales de los planes desde su nacimiento hace 23 años se han situado en el entorno del 5%, superando en cerca de un 2% la inflación.

Claves para elegir la mejor opción

1. El perfil inversor. Determina el riesgo que el cliente está dispuesto a asumir, las eventuales pérdidas que podrían derivarse de su inversión. El asesoramiento de la entidad resulta clave, de ahí su regulación desde 2007 con la entrada en vigor de la normativa comunitaria Mifid.

2. El horizonte de inversión. En estrecha vinculación con las necesidades de liquidez del inversor. En el caso de una inversión a largo plazo, el ahorrador no podrá contar con ese dinero en el tiempo estipulado, a menos que pueda asumir el coste de un rescate anticipado.

3. Comisiones. Los gastos aplicables por administración, depósito y otros pueden suponer un importante coste. De ahí que deban estudiarse y analizarse con detenimiento.

4. Fiscalidad. Elemento sustancial para rentabilizar una cartera de inversión. La eliminación de la deducción por compra de vivienda ha dejado a los inversores sin uno de los beneficios fiscales más populares. Sus opciones para desgravar del IRPF se centran en los planes de pensiones y la inversión en empresas cotizadas en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

Por su parte, los fondos de inversión y los planes de pensiones permiten al ahorrador aplazar la tributación. Desde el 1 de enero de 2013, las ganancias patrimoniales obtenidas con la venta de determinados activos que hayan sido adquiridos en un plazo inferior a 12 meses tributan en la base general del ahorro (del 24,75% al 56%, según la comunidad autónoma). Las ganancias generadas con los activos mantenidos más de un año tributarían como rendimientos del ahorro, es decir, del 21% al 27%, en función de las mismas.


domingo, 28 de abril de 2013

Deuda pública, ¿cómo se compra?

Publicado en Eroski Consumer
PABLO PICO RADA / 3 de octubre de 2012

http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/finanzas/2012/10/03/213539.php


La escalada de tensión experimentada por la deuda pública española en los últimos tiempos ha obligado al Gobierno a un aumento de sus costes para financiarse. Ante la escasa demanda registrada en sus emisiones, el Tesoro español se ve forzado a ofrecer una rentabilidad cada vez mayor a cambio de sus títulos de deuda pública. Sin embargo, esa mayor rentabilidad implica un mayor riesgo, debido a la creciente desconfianza de los mercados en la capacidad de España para hacer frente a las deudas. Aun así, los expertos consideran la deuda pública como una de las mejores opciones para inversores con un perfil conservador. En el presente artículo se muestra el procedimiento necesario para adquirir títulos del Tesoro y se explican las claves para moverse dentro del mercado de deuda pública español.

1. Mercados de deuda pública
Hay dos mercados diferentes en los que se puede llevar a cabo la compra, o venta, de deuda pública española. Tal y como informa la web del Tesoro Público, el inversor puede optar entre el mercado primario o el secundario.

Mercado primario
La adquisición de valores en el mercado primario se realiza en el momento en que estos se emiten, mediante subasta, y se conoce como suscripción. Es el mercado recomendado para los inversores particulares, ya que la operación resulta más sencilla y económica, con comisiones por compra, o venta, más bajas. Pero siempre que inviertan con la intención de mantenerse a vencimiento, hasta la fecha acordada, pues en ese caso el Estado asegura, por ley, el capital y los intereses pactados.

Mercado secundario
Una vez que se han emitido los valores del Tesoro, todos se negocian en este mercado donde participan la inmensa mayoría de los bancos o intermediarios financieros. Ofrece la posibilidad de comprar títulos ya emitidos o de vender los que ya tiene en cartera el inversor, pudiendo hacerlo a través de estas entidades; pero entonces se regirán por los precios de mercado, renunciando a las garantías firmadas al comprar el activo.

Como ventaja, el inversor puede invertir a plazos distintos de los 6, 12 y 18 meses de las letras o de los 3, 5, 10, 15 y 30 años de bonos y obligaciones. Es un mercado profesionalizado, caro para operaciones minoritarias y que no ofrece alta liquidez. Fluctúa a diario en función de distintas variables como la oferta, la demanda, los tipos de interés o la situación y evolución económica del país emisor.

Además, debe tenerse en cuenta que el precio de los activos se mueve de manera inversa a su rentabilidad. También se pueden comprar o vender valores del Tesoro en el mercado secundario a través de la Bolsa en el Mercado Electrónico Bursátil de Deuda Pública. La orden de compra se debe presentar mediante un miembro de la Bolsa, o de cualquier otro intermediario financiero, quien la tramitará en colaboración con una de las entidades gestoras miembros de la Bolsa.

2. Tipos de valores
Los valores o títulos de deuda pública se dividen en las siguientes clases:

  • Letras del Tesoro: valores de renta fija a corto plazo, emitidos mediante subasta a 3, 6, 12 y 18 meses. Su importe mínimo es de 1.000 euros y las peticiones por importe superior han de ser múltiplos de 1.000. Son valores emitidos al descuento, su precio de adquisición es inferior al importe que el inversor recibirá en el momento de reembolso, siendo la diferencia el interés generado por la letra. Como son valores a corto plazo, las variaciones de su precio en el mercado secundario suelen ser bastante reducidas y suponen un menor riesgo para el inversor que necesite venderlos antes de vencimiento.
  • Bonos y obligaciones del Estado: valores emitidos a un plazo superior a dos años. Al igual que las letras, se emiten mediante subasta competitiva y con un importe mínimo de 1.000 euros. El Tesoro vende bonos a tres y cinco años y obligaciones a 10, 15 y 30 años.
3. Procedimiento y canales de compra
Los inversores que quieran adquirir títulos de deuda de España pueden hacerlo mediante un procedimiento sencillo, a través de los siguientes canales:

  • Bancos e intermediarios financieros: bancos, cajas, sociedades o agencias de valores. El mayor problema radica en sus elevadas comisiones, que van desde las comisiones por transferencia de efectivo (por amortización, una vez finalice el producto, o para el pago de intereses), hasta posiblemente por la compra, venta y suscripción de los títulos.
  • Banco de España: permite ahorrar dinero en comisiones, ya que no precisa intermediarios. Solo se cobran comisiones por transferencia de efectivo. Deberá abrirse una cuenta de valores en el Banco Central, vinculada con otra cuenta corriente, sin ningún tipo de comisión. Esta cuenta solo será válida para operar en el mercado primario. Pero para operar en el secundario, se deberá transferir la deuda a la cuenta vinculada y ese proceso sí conlleva comisiones. Hay dos opciones:
    • Internet: en la web. Se precisa un certificado digital o DNI electrónico para operar y abrir una cuenta.
    • Sucursal: el inversor deberá acudir a una sucursal del Banco de España provisto del DNI, número de cuenta bancaria y dinero en efectivo o un cheque para abrir la cuenta. Cuando se necesite vender los títulos antes del vencimiento, debe darse la orden a la entidad financiera donde se adquirieron. Si los valores se compraron de forma directa en el Banco de España o a través de Internet, la orden puede tramitarse mediante un intermediario financiero o a través de una entidad gestora.
4. ¿Cuándo adquirir deuda pública?
A principios de año, el Tesoro publica en el Boletín Oficial del Estado el calendario de subastas, con vigencia durante todos los meses de ese año. Si bien, se reserva la posibilidad de convocar subastas adicionales o de cancelar alguna de las programadas. En su web se publican y actualizan las fechas de las subastas.

Las peticiones deben hacerse con una antelación suficiente para que el dinero esté en poder del Banco de España antes de las 14:00 horas del día de la subasta. Si bien, se recomienda hacerlo dos días hábiles antes. El calendario incluye no solo las fechas de subasta, sino también las de presentación de peticiones y desembolso.

Las peticiones de suscripción pueden ser de dos tipos:
  • Competitivas: el participante debe indicar qué importe desea adquirir y a qué precio, expresado en tanto por ciento del valor nominal.
  • No competitivas: en ellas solo es preciso señalar el importe que se desea adquirir; su coste será el precio medio que resulte de la subasta. Las peticiones no competitivas son, en general, las más adecuadas para el pequeño inversor. A través de ellas este se asegura que su petición sea aceptada, salvo que la subasta quede desierta, y, además, se garantiza recibir un interés en línea con el promedio resultante de la subasta.